jueves, 24 de octubre de 2019

¿HAY UNA TEOLOGÍA MILESIA?

Tras analizar la filosofía de los milesios, es decir de la de los tres primeros filósofos griegos, me pregunto si puede haber en ellos unos primeros elementos, e intentos, ver desde el punto de vista racional las creencias religiosas paganas.

Lo primero que encontramos al buscar una respuesta a esa pregunta es dentro del campo académico la creencia en que un paganismo caracterizado como irracional, que busca dar una explicación mítica a la existencia del mundo, es abandonado por esos tres filósofos que insatisfechos con ese tipo de explicación buscan otra de un tipo bien diferente que se intenta que sea y solo sea racional. Esta interpretación que se hace de estos filósofos es fundamental en el mito occidental de que en un momento concreto de la historia, por parte de una serie de gente, la irracionalidad es abandonada para dar paso a la racionalidad a la hora de entender el mundo y es de esa racionalidad de donde nace la cultura occidental, con ello la ciencia y nuestro presente. Yo voy a sostener que esto no es más que un mito, un discurso irracional, una creencia a todas luces falsa, que en Occidente se sostiene por motivos subjetivos y no objetivos, irracionales y no racionales y que en realidad en ningún momento se produjo la ruptura entre un paganismo supuestamente irracional y unos filósofos que supuestamente lo rechazaron.



Hay que reconocer que poco a poco en el campo académico va siendo abandonada la creencia de que la filosofía nace en oposición al paganismo y al contrario se ve la filosofía como un modo distinto de presentarse el paganismo. Cada vez más los especialistas en la filosofía griega ven ingenuo y simplista en exceso presentar el nacimiento de la filosofía como ruptura con las creencias religiosas griegas. Al contrario las creencias religiosas penetran en la filosofía y esta, la razón, a su vez penetra en el modo de entender la religión. Naciendo de ese modo la teología pagana, es decir el intento racional por comprender lo divino.

Cuando esos primeros filósofos intentan dar una explicación al mundo nos dicen que todo lo existente comparte un origen común, que todo se forma a partir de una primera sustancia a la que se llama arché, dicho origen de todo no ha sido creado, ni ha tenido origen, ni tendrá final, todo lo forma y todo lo por él formado tarde o temprano regresa a su estado de simple arché.

Cada uno de esos filósofos llamo de un modo diferente a ese principio-sustancia (natural) a partir del cual se genera la Naturaleza entera. Tales lo llamo agua, Anaximandro lo llama ápeiron que significa lo indeterminado Anaxímenes lo llama aire. Esto ha hecho que se suela interpretar que Tales y Anaxímenes hablan literalmente refiriéndose al agua que todos conocemos o al aire tal y como lo conocemos, que en ellos el arché es algo material. Y que cuando los milesios hablan de esa sustancia primera a partir de la cual todo se forma están rompiendo con los mitos paganos y materializando y objetivando y racionalizando una explicación de lo que es la realidad. Estoy en total desacuerdo con esa interpretación de la filosofía de los milesios.



¿Qué motivos tenemos para creer que cuando Tales habla de agua o Anaxímenes de aire se refieren al agua y al aire en que un occidental piensa más de 2500 años después de ellos?

El agua es uno de los símbolos más frecuentes con los que en los mitos paganos se hace referencia a un caos primordial a partir del cual todo se inicia y genera. El agua carece al igual que el arché de forma propia, es capaz de tomar todas las formas y se adapta a la forma del recipiente que lo contiene. Me parece por ello que cuando la filosofía nace y carece por ello de un lenguaje propio y especializado para hacer referencia a aquello de lo que en filosofía se habla nada es más natural que hacer uso del lenguaje que en ese momento se tiene. Si el agua es un modo de hablar simbolicamente de un caos, es decir de un estado indeterminado, nada parece más natural que referirse a la sustancia primera de todo lo existente (arché) como “agua” ya que es de por si dicha substancia algo indeterminado y por lo tanto en su estado original es caótica.

Debo a Alicia, una compañera del grupo de Facebook Estudios paganos, ser consciente de algo que me pasaba desapercibido: el mito de Océano y Tetis, dos aguas diferentes que al hacerse una dan lugar al Universo, a la totalidad de la realidad, actúan de ese modo como creador del mundo (“demiurgo” en griego) de tal modo que la sustancia original de la totalidad de la Naturaleza además de ser la materia prima a partir de la cual todo se crea pasa a ser la creadora  que  todo lo construye a partir de si misma. De ese modo esa materia prima agua-arché posee ya el poder de moldearse a si misma para dar lugar a todas y cada una de las formas de existencia.

Alumno de Tales fue Anaximandro, que nos habla del arché como “indeterminado” (“apeiron” en griego), es una palabra diferente para referirse de nuevo a una sustancia que carece de forma propia y por lo tanto que se encuentra en estado caótico, perfectamente simbolizable como agua. Los historiadores presentan lo indeterminado, del que nos habla Anaximandro como algo diferente al “agua” del que habla Tales, a mi en cambio me parecen la misma cosa llamada con nombres diferentes. 

Alumno de Anaximandro fue Anaxímenes, este nos habla de la sustancia original (arché) como “aire”. De nuevo los historiadores tratan dicho aire como un principio diferente al agua de Tales y al indeterminado de Anaximandro. Pero de nuevo nos encontramos con que el aire carece de forma que le sea propia, es capaz de adoptar la forma de cualquier cosa, es por lo tanto un magnifico símbolo para hacer referencia a lo indeterminado, es decir al arché en cuanto sustancia que careciendo de forma puede tomar todas las posibles. Debemos tener en cuenta además que en la época en que vivió Anaxímenes el modo de entender lo que es el aire no era precisamente la de un estudiante occidental al que ya le explico su profesor de física lo que debe entender por “aire”.

Lo que sabía Anaxímenes del aire es que no lo podemos tocar, pero nos toca; que parece no estar, pero está; que no parece poseer fuerza alguna, pero que mueve los barcos de vela y cuando sopla fuerte es capaz de tumbarnos, que solemos olvidarnos de su existencia y nada pasa por ello pero que si nos falta nos morimos. Qué no hay ojo que lo vea, pero si vemos sus efectos cuando mueve la copa de los árboles. El aire es por lo tanto no solo algo que carece de forma y puede adoptar todas; el aire es ese gran misterio que nos envuelve, en el que vivimos y gracias al cual vivimos. El aire guarda relación con el aliento y con el aliento la forma habitual de entender por entonces el alma, entendiendo por alma aquello que es capaz de movernos y dotarnos de vida. Por ello al hablar de “aire” estamos de nuevo dándole una nueva vuelta de rosca al mismo viejo discurso del que nos habla Tales cuando nos habla de “agua” o Anaximandro al hablarnos de lo “indeterminado”. Yo no veo que ninguno de los tres nos este hablando de algo diferente a aquello de lo que nos hablan los otros dos, solo mencionándolo de un modo diferente y complementario al de los demás que no opuesto.

Por la tanto a mi modo de ver, los milesios sostienen que toda la realidad se genera a partir de una sola cosa, de naturaleza indeterminada pero capaz de ir tomando todas las formas posibles, y al ir tomándolas es como va surgiendo todo lo existente. Se le llama “indeterminado”, se le simboliza como “agua” y como “aire” pero en ningún momento deja de ser lo que ya era en los mitos paganos, puro caos capaz de dotarse a si mismo de orden, de formas, de vida.

No hay por ello en el momento de nacer la filosofía una ruptura por parte de esta con respecto al paganismo. Si algo hay ese algo es un modo diferente de hablar de lo mismo. Es un intento no por dejar atrás si no por complementar un viejo discurso mítico con un nuevo discurso racional, pero un discurso que dice lo mismo, que nada deja atrás, que simplemente aspira a complementar el viejo modo de decir lo ya dicho.

(NOTA: todo lo anterior es un borrador que me gustaría ir materializando en forma de texto academincamente aceptable, y aunque esa no es para nada mi prioridad si vivo lo suficiente lo daré hecho y justo antes de ese momento le daré formato academincamente aceptable. Mientras mi absoluta prioridad es que el texto sea lo más facilmente entendible por cualquiera que sienta curiosidad por él, incluso si no tiene ni la más mínima formación en filosofía, por lo que quedare en deuda con todo aquel que me pueda y quiera sugerir alguna mejora en mi forma de expresarme para hacer posible que me de leído todo aquel que lo desee. Y ya fuera de eso, cualquier otra critica constructiva o destructiva que se quiera hacer a este texto sera bien venida)


miércoles, 21 de agosto de 2019

Sobre el Caos, el Demiurgo y el Cosmos

Recientemente, en conversación privada con un neopagano muy amigo de los aspectos más complejos del Paganismo, me he dado de cuenta que probablemente son muchos los que hoy confunden “Naturaleza” con “Cosmos”. Pero esas dos palabras tienen significados claramente distintos en el antiguo paganismo al que poseen hoy.

Esa confusión vuelve imposible comprender antiguos textos paganos, más cuando son especialmente complejos. Y, obliga a terminar dándoles un tinte monoteísta que viola y oculta su significado real.



Eso me ha decidido a tratar de aclarar aquí esos términos. Lo que voy decir al respecto no lo considero una simple opinión personal mía y pese a ello todo lector de estas palabras mías, que quiera luego adentrarse en textos paganos especialmente complejos, debe tratar mis palabras como mera opinión personal, por la simple y sencilla razón de que todo aquel que quiera profundizar en esos aspectos del Paganismo es así como debe comportarse siempre, tanto ante mis palabras como ante cualquier otras, las suyas propias incluidas.



¿Qué es el Caos?

Aquí, el Caos es el estado original, primigenio, de la Naturaleza. Lo digo en sentido lógico, no en un sentido histórico o temporal. Lo primero fue el Caos. Ya dedique un texto cuyo enlace dejo aquí a hablar sobre los múltiples significados de la palabra “caos”. El que estoy usando aquí es el primero de ellos.

El Caos no es por tanto lo que en el neopganismo se llama Naturaleza si no aquella parte de la Naturaleza que es desde un punto de vista de la lógica lo que sostiene a toda la Naturaleza y la hace posible.

El Demiurgo es esa fuerza o poder que tiene el propio Caos para auto-ordenarse dando lugar a un orden sin necesidad de ninguna fuerza ajena a todo ello, es decir sin nada parecido al dios del que habla el monoteísmo.

El Cosmos es el resultado de ordenar las fuerzas del Caos de modo tal que da lugar a una realidad ordenada, coherente, armónica y equilibrada. A esa palabra Cosmos van asociadas connotaciones de belleza. Sin el Cosmos nada y desde luego no nosotros podría existir. Es consecuencia inevitable de que el Caos genera orden a través de una fuerza , el Demiurgo, que actúa inevitablemente, no por capricho, siguiendo una ley de coherencia, armonía y equilibrio a la que se encuentra sometido por lo que el propio Cosmos se encuentra a su vez sometido a esa ley.

Por lo tanto Caos, Demiurgo (Creador) y Cosmos son partes de la propia Naturaleza; que no existen separadas las unas de las otras pues son mutuamente necesarias para que la Naturaleza sea y funcione tal y como la Naturaleza es. Eso no impide que las podamos “estudiar” por separado de un modo similar a como un medico puede estudiar por separado el corazón de los pulmones, pero a la vez todo medico sabe que corazón y pulmones no pueden existir por separado.

Por ello tanto el Caos como el Demiurgo pueden ser vistos o expresados como externos al Cosmos, pero no como externos a la Naturaleza (sobre la cual ya he escrito en otra ocasión a la que os dejo un enlace aquí  ).

Por ello si os encontráis en uno de esos viejos textos paganos que os hablan de un dios externo al Cosmos, ese dios es el Demiurgo que como crea el orden, es decir el Cosmos, a partir del Caos es lógicamente anterior al Cosmos; pero que en ningún momento es él y para nada y en modo alguno externo a la Naturaleza, si no al contrario es él esa parte de la Naturaleza que le permite a ella pasar de su estado caótico a su estado ordenado. Nada pero nada de nada tiene pues ese dios creador que ver con el dios del monoteísmo.

Las palabras ya no significan lo que significaban, por eso hay que ir con mucho cuidado al leer viejos textos paganos, sobre todo si son especialmente profundos, o en caso contrario leeremos un discurso monoteísta o casi monoteísta donde lo que había en realidad era un discurso pagano que ya no sabemos leer. Por desgracia saber diferenciar adecuadamente entre Caos, Demiurgo y Cosmos es esencial pero por si solo no basta; eso solo es un grano de arena que necesita de muchos más para que pueda marcar la diferencia, pero por algún lado hay que empezar y el mejor comienzo en esto es tomar consciencia de que es imposible traducir de modo adecuado un viejo texto pagano de ese tipo al lenguaje actual por la sencilla razón de que el lenguaje actual fue tomando forma a lo largo de los siglos para hablar de monoteísmo y desde el monoteísmo y por lo tanto no sirve tal y como esta hecho para traducir palabras paganas que pese a estar históricamente emparentadas con las actuales en realidad decían algo bien distinto a lo que dicen hoy las palabras que usamos.



lunes, 22 de julio de 2019

El mito de Occidente

Todas las culturas, al igual que todas las religiones, tienen sus mitos. La cultura occidental simplemente no es una excepción. Nada que reprocharle por ello, simplemente ocurre que los seres humanos funcionamos por naturaleza de ese modo.

Un mito es un discurso que nos relata una historia, repleta de sentidos simbólicos, que nos permite hilvanar un sentido a nuestra vida y de esa forma darnos una orientación sobre lo que sentir, hacer, buscar y querer, esperar, que vivir y que ver; nos proporciona una visión coherente del mundo, de nosotros mismos y de los demás, guiando de esa forma nuestro modo de actuar ante la vida, ante los demás y ante nosotros mismos. Que el mito deba darnos todo eso no quiere decir que para ello necesite ser coherente, dado que es simbólico se puede permitir ser racionalmente incoherente o lo que es lo mismo puede permitirse el lujo de ser irracional.

Un tipo de mitos tiene por función darnos una explicación de cuales son nuestros orígenes. En el caso de estar dentro de una religión eso puede tomar la forma de una cosmogonía, es decir de un mito que nos explica el modo en el que nace el mundo. Dentro de una cultura la explicación de nuestro origen toma la forma de explicación del nacimiento de dicha cultura. Occidente, tiene por supuesto un mito sobre el origen de Occidente, la historia de Occidente convertida en mito y basado a la vez en verdades por un lado y mentiras por otro, pero ese es el mito que los occidentales se cuentan a si mismos y que de ese modo se transmite y reproduce de una generación a otra, marcando no solo la forma en que los occidentales se ven a si mismos si no también generando el modo en que los occidentales ven a las demás culturas.



Según ese mito, hubo un tiempo en el que Occidente como cultura no existía, pero la humanidad ya existía, era una humanidad en un estado patético de evolución cultural. Esa humanidad se encontraba dominada por la incapacidad de hacer un adecuado uso de la razón, no eran menos inteligentes que hoy en día, pero aun no sabían aprovechar su inteligencia por lo que vivían sin hacer uso de la razón. Por eso eran gentes obligados a caer en las supersticiones más absurdas y faltos de ciencia buscaban explicar el mundo en el que vivían a través de discursos irracionales, llevados por el miedo a la vida y a la muerte crearon religiones absurdas pero bellas, repletas de dioses, pues incapacitados para comprender lo que es el Sol, la Luna, el trueno, etc la única explicación sensata que le podían dar a ello es que tales cosas eran dioses.

Así andaba la cosa, según ese mito, cuando en tierras de Grecia y hace de esto unos 2500 años se produjo lo que con frecuencia, los que enseñan este mito, llaman el “milagro griego”, fruto de lo que califican de “genio griego” y es que ese mito reconoce no tener una explicación racional para lo que según él, entonces y allí, sucedió. ¿Qué sucedió?, pues ocurrió que de repente un puñado de seres humanos se dio de cuenta que las explicaciones irracionales de aquellos mitos religiosos de entonces eran no solo insuficientes, eran y esto es lo importante insatisfactorios, simples mentiras y sobre todo eran ajenos e incompatibles con la razón. Estos fueron los primeros seres humanos que por primera vez fueron de verdad racionales y comenzaron a usar la razón en lugar de los mitos. A ese inicial puñadito de seres humanos le siguió otro puñado encantados con el descubrimiento del fuego, perdón quise decir de la razón, y de todas las posibilidades que esta ofrecía y ofrece al ser humano. Ese conjunto de seres humanos que si hacían uso de la razón pasaron a la historia de Occidente con el nombre de filósofos y lo que ellos hacían con el de filosofía. Por lo tanto para Occidente la filosofía nace fuera del mito y contra el mito. Esto al menos es lo que se me enseño cuando a los diecisiete años me dieron en el instituto clase de historia de la filosofía, y lo que aun se continua enseñando en esa asignatura, a día de hoy, por la mayor parte del profesorado de esa asignatura. De esa forma se transmite el mito de que en la antigüedad una cosa eran los paganos, puro mito irracional y otra bien diferente los filósofos que despreciando la irracionalidad de los paganos entre los que vivían y sin ser contaminados por ella se entregaban al ejercicio de la razón.

En eso andaba la humanidad, en solo esa parte del mundo, cuando apareció a lo grande un nuevo tipo de religión, uno conocido con el nombre de monoteismo. El monoteísmo afirma la existencia de un solo dios lo que, según ese mito, es mucho más racional que creer en la existencia de muchos, pues con creer en uno basta para que quede explicada la existencia del Sol, la Luna y el trueno ya antes mencionados. Claro que según este mito y como ya hemos señalado la religión y la razón no siempre suelen llevarse bien, es más suelen llevarse fatal una con la otra. Pero lo que importa es que las viejas formas de entender la religión, conocidas con el nombre de paganismo, aunque se dieron prisa en tratar de ponerse a la altura de la nueva era por su propia naturaleza politeistas, es decir inferiores, y fracasaron. Hubo nobles intentos de salvar algo del politeismo, como fueron por ejemplo el Orfismo y el Hermetismo, donde a toda prisa se intentaba combinar el viejo politeísmo con el nuevo monoteísmo, incluso el Neoplatonismo participo en esa lucha desesperada y destinada al fracaso pues las gentes le habían pillado gusto a eso de ser racionales y el Paganismo estaba condenado a morir en el altar de la razón. De ese modo y de forma natural el monoteísmo desplazo en esas tierras la superstición pagana y lo termino enviando al cubo de la basura. Eso sí, antes se aseguro de tomar de él todo adorno para la nueva cultura que valiera la pena salvar y por supuesto tomo sobre sus hombros la tarea de explicar racionalmente el mundo, para lo que previamente se apoyo en el largo esfuerzo que los filósofos que vivieron entre los paganos pero no eran verdaderos paganos, pues no eran irracionales, habían realizado desde la razón y a favor de ella.

Y, fue así como el Cristianismo termino haciéndose dueño de un continente entero, a golpe de pura razón. De ese modo nació ese periodo de la historia al que llaman Edad Media. Aquí el mito que Occidente se cuenta a si mismo sobre si mismo parece dividirse en dos partes. Tiene dos ramas. Una la de los amigos del Cristianismo que sostiene que en el fondo razón y religión, cuando por religión se entiende Cristianismo, pueden llevarse bien y que la Edad Media fue una época histórica repleta de fe religiosa y uso, a la vez, de la razón; y aquellos otros que consideran que no hay modo de que razón y religión sean compatibles, o simplemente no son precisamente amigos del Cristianismo, y por ello sostienen que la Edad Media fue una noche oscura y sin luz alguna en la historia de la humanidad.

Sea como sea, ambas formas de contar el mito se vuelven a unir cuando a la Edad Media le sigue el Renacimiento y se vuelve la vista al pasado pagano y aun más al pasado filosófico y de nuevo se retoman viejos adornos del Paganismo y algunas razones de los filósofos anteriores que parecían estar olvidadas. Y de esa forma termina pasando el Renacimiento y empiezan a llegar ya tiempos más modernos. Para entonces por supuesto América ya ha sido conquistada por los europeos, conquista fácil donde las haya por la simple razón que de norte a sur ese “nuevo” continente estaba solo ocupado por politeístas y descubierto por la razón en su forma de monoteísmo racional le fue muy sencillo a este, con solo unos puñados de europeos, hacer caer imperios paganos y luego ir tomando más y más tierras, y colocando más y más gente a salvo de la sinrazón y bajo la tutela del monoteísmo y todo lo que ello conllevaba de racional.

La razón, la lucha contra el mito, eso es lo que hizo fuerte a Occidente, o eso nos enseñan o quieren enseñar. Y, Occidente termino volviéndose todo un gigante ante las victimas de la sinrazón. La razón, acompañada según algunos por el Cristianismo, en oposición a él según otros, hace que Occidente descubra toda una serie de grandes avances científicos, sociales, morales y un largo etc.
Y, ya no hay cultura, civilización, o pueblo que se le pueda oponer y es que Occidente durante esa época de su historia que llama Ilustración descubrió que al ser humano se le define como animal racional, no simbólico, y eso le volvió ya tan racional por fin que hasta el Cristianismo comienza a temblar bajo la mirada de la razón, que lo observa, juzga y con frecuencia condena.

De esa manera Occidente, por méritos propio, e invalidez de lo ajeno, termina haciéndose dueño del planeta que llamos Tierra, poniéndole un bozal al cristianismo para que no muerda y transmitiendo al resto de la humanidad la luz de la razón. Ese es el origen y la grandeza de Occidente, al menos según el mito que Occidente se cuenta a si mismo y todo comenzo cuando una serie de señores gracias a un milagro y el genio de un pueblo decidieron que ya era hora de dejar de ser paganos para comenzar a ser racionales.

Pero todo lo que nace muere y Occidente no es una excepción, muere de éxito, de cansancio, de falta de fe en si mismo pues cada vez son más los occidentales que sospechan que sus mitos también son mitos, y que donde ellos solo veían mitos ajenos quizá si se fija uno bien lo que se ve en realidad son razones ajenas.Occidente muere hoy a manos de Occidente, poco a poco, le quedan aun, eso sí, generaciones o incluso siglos. Me gustaria que lo que sustituya a Occidente, lo que termine ocupando su espacio sea algo mejor, no peor, de lo que Occidente es. Pero que termine siendo una cosa u otra depende de todos nosotros, occidentales y no occidentales, y depende hoy y despenderá mañana y pasado mañana. Y, es aquí donde en mi opinión el neopaganismo puede y debe jugar un papel esencial en el futuro de la humanidad. No el neopaganismo tal y como lo veo hoy, un paganismo aun inmaduro que ni se sabe reconocer a si mismo. Si no un paganismo capaz de mirar a Occidente a los ojos y decirle “te has equivocado, te estas equivocando; atrapado en tus mitos no ves que hay otras razones fuera de las que conoces”.

miércoles, 12 de junio de 2019

PREGUNTARSE SOBRE LOS DIOSES

Podría parecer una anécdota y no lo es. Ocurre que un compañero de foro, y espero que futuro amigo, ha visto un vídeo, de unos diez minutos, en el que una pareja descubre a una civilización entera, en miniatura, viviendo en su nevera. La forma en como la pareja se comporta ante ello le lleva a hacerse una pregunta sobre los dioses y llegar a una conclusión. Dicho de esta forma parece algo muy simple y lo es, pero también es algo esencial dentro del Paganismo.

Mientras que hay religiones que parecen tener como eje un discurso tipo “sé la verdad y te la voy transmitir; es tu obligación creertela y transmitírsela a otros tal cual” el Paganismo parece tener otro eje bien distinto según el cual “por supuesto no conozco la verdad, pero quiero acercarme a ella, para lo cual escuchare las opiniones de otros y analizare todo lo que me ayude a llegar a mis propias conclusiones”.

Es imposible que un pagano vocacional, como son actualmente todos los paganos, no tenga hambre de saber sobre los dioses todo lo que este a su alcance aprender. De hecho esa característica la podemos incluso usar para diferenciar a alguien que de verdad sienta y viva el Paganismo de otro alguien que simplemente busca aparentar ser pagano.

El pagano sabe que no sabe y que parte de lo que cree saber probablemente se encuentra equivocado. Eso determinado tipo de gente lo vive como una maldición y hace todo lo posible para escapar de ella, ese tipo de gente prefiere ignorar que no sabe. Pero el pagano no es esa clase de gente. Eso, que tanto puede amargar y hasta asustar, el pagano lo vive como una bendición.

No se trata solo de ser consciente de que aun nos queda mucho por aprender, es más que eso, es vivir consciente de que quizá mucho de lo ya aprendido ha sido mal aprendido o sencillamente son creencias erróneas que para nada reflejan la realidad.

Cuentan que un joven occidental, ansioso de aprender, llego ante un monje zen y le rogó que le enseñara. El monje le invito entonces a un te, puso ante él una taza que estaba ya llena de otro liquido y sobre ella comenzo a verter el te para su invitado. El joven occidental quedo asombrado pues aunque el te estaba desbordando la taza el monje continuaba vertiendolo en ella. Viendo que el monje seguía con ello, al parecer sin darse cuenta de lo que estaba pasando en la taza, el joven hablo para avisar al monje “pasa esto...” y se lo explico, la taza ya estaba llena y el te que ahora se le añade desborda.



Ese es el problema – le respondió el monje – no se puede llenar con te nuevo una taza que ya esta llena. Y, eso es lo que me ocurre contigo. Estas lleno de cosas que crees saber y no hay espacio en ti para lo que yo enseño.

Preguntarse sobre la naturaleza de los dioses es todo un arte, no basta con querer saber, si por saber entendemos un mero sumar lo nuevo a lo viejo. Requiere estar dispuestos a hacer de nuestras creencias borrón y cuenta nueva, a recomenzar si fuera preciso desde cero, a mirar a la cara incluso a nuestras más queridas creencias y decirles: “Sospecho de vosotras”. Y que esas palabras sean verdad, que nuestro corazón no las desmienta.

Eso es lo primero, y solo sucede cuando la pregunta es sincera, solo entonces la respuesta puede también ser sincera a su vez, solo entonces la respuesta puede enseñarnos algo en vez de ser una mera repetición y vana reformulación de lo que ya creíamos saber,

Pero si hacemos eso nos damos cuenta de dos cosas, la primera que la respuesta no cierra el preguntar si no que nos lo va abrir a nuevas preguntas, que antes, por ignorancia ni eramos capaces de hacer. La segunda cosa que que nos va resultar obvia al hacer eso es que si despechábamos de nuestras viejas creencias, la nueva no por ser nueva deja de ser una creencia, por lo que incluso ella terminara formando parte de todas nuestras sospechosas creencias. Pero aunque sea obvio puede tardar en notarse que lo es, deslumbrados por el nuevo descubrimiento le tomamos quizá un fuerte aprecio y nos resistimos a tratarla como sospechosa. Aquí un ejercicio de humildad siempre viene bien: puedo equivocarme no solo en mis viejas creencias, también en las nuevas. Pero eso no importa ya que eso forma parte de la esencia del propio ser humano. Un ser humano que no se pueda equivocar ya no es humano en realidad. Y todo error que cometamos si es desenmascarado como tal ha cumplido una función, nos sirve para ya no volver a cometer ese error y cometiendolo quizá nos ayude a descubrir que lo es y algo nuevo a la vez que ya no sea un error. No el que se equivoca si no el que nunca se equivoca es el que realmente nunca aprende. A sabio no se llega evitando cometer errores si no aprendiendo de nuestros propios errores. Y todo pagano sabe, por ser pagano, que es mejor cometer errores de los que aprender que considerar verdades absolutas lo que bien puede que sean errores ajenos.

Por ello hacerse preguntas sobre los dioses y sus asuntos es algo que solo cada cual, como el respirar, puede hacer por si mismo. Por eso preguntarse sobre los dioses no es un preguntar a otros sobre ellos. Es un preguntar pero no un preguntar cualquiera, es un PREGUNTAR – SE. Y en ese preguntarse el preguntar a otros juega su propio papel, fundamental, “cuatro ojos ven más que dos” según dicen pero mil ven aun mucho más que dos y que cuatro. Siempre se debe preguntar es solo que ese preguntar debe formar parte de un preguntarse y por lo tanto nacer y re-nacer una vez ya nacido en ese preguntar-se. En esto el ideal pagano es muy distinto al ideal de comportamiento en otras religiones. Aquí, en el mundo de lo pagano, puedes consultar opiniones pero no hay certezas que comprar a otros, ni certezas que acumular. Es por eso que los paganos al contrario que las ovejas no saben dejarse pastorear, nunca forman rebaños de ninguna clase ni para nada tienen ganas de tales cosas. Son gentes, los paganos, que saben vivir en la duda que tanto aterra a otros.

Por eso en cierto modo el Paganismo es un osar vivir a la intemperie, en la ignorancia consciente que aspira a ser cada día un poco menos ignorante. Cierto que para eso no sirve cualquiera, no todos sabemos vivir sin supuestas verdades, fe ciegas, que nos sirvan para sentirnos emocionalmente anclados en la realidad, incluso al precio de que en realidad nos alejen de la realidad. Cierto que hay gente que prefiere creer que saben antes que saber que no saben, pero no es de esa madera de la que están hechos los paganos, al menos no esos paganos que se sienten en casa dentro del Paganismo por la simple razón de que en verdad esa, esta, es su casa.

Hace unos días, en ese mismo foro, ya mencione a Sócrates explicándose a si mismo que si el oráculo le consideraba el más sabio de entre todos seguramente se debía a que el sabía que no sabía nada y los demás creían saber mucho, Otro antes que el ya nos dejo dicho algo parecido, cuando se acercaron a Pitágoras y le llamaron sabio el respondió que de eso nada, que el era un amante (filo) de la sabiduría (sofía) y fue de ese modo como nació la palabra filosofía. Filósofos son aquellos que saben que no son sabios, pero hambrientos de sabiduría, la buscan lo mejor que pueden pero siempre condenados (son humanos que se le va hacer) a jamas alcanzarla. Por eso es de filósofos poner en duda todas las creencias y las propias antes que ninguna, ese es el modo en que funciona el preguntar-se cuando es sincero y osa lo que debe ser osado.

Tiene razón el esoterismo islámico cuando afirma que la pregunta es la mitad de la respuesta. Sin pregunta no hay respuesta, si la pregunta no es sincera tampoco la respuesta lo va ser, si hecha la pregunta encontramos la respuesta dentro de la respuesta encontraremos nuevas preguntas. Y, no descarto que ese viejo dicho tenga aun más significados ocultos que esos.

Has encontrado una respuesta, “los dioses hacen lo que quieren” por ejemplo, bien, pero eso nos va abrir otras preguntas. ¿Por qué hacen lo que quieren?,¿Qué es lo que quieren?, ¿De verdad quieren algo, no lo tendrán en realidad ya todo y simplemente no harán nada?, ¿si hacen lo que quieren que es eso que tienen y les permite hacer lo que quieren?, etc y etc y más etc.

Cada una de las preguntas nos conduce a nuevas posibles respuestas que a su vez nos presentan nuevas preguntas que hacer. Es un sin acabar permanente. Esa es la condición humana, es absurdo lamentarse por ello ya que de no ser así entonces nosotros seriamos otra cosa pero ya no nosotros o lo que es lo mismo exisitirian esos seres capaces de acabar la tarea, pero nosotros no y seguro que al que más y al que menos de nosotros le gusta eso de existir.

Y, para la búsqueda de esas respuestas lo cierto es que tenemos dos cauces. Uno es la razón, pese a todas sus limitaciones y otra es la intuición; intuición significa literalmente ver, experimentar, vivir directamente algo, un conocimiento que nos viene de nuestro propio interior. Se pueden combinar ambas vías, compaginarlas o quedarse con una de ellas. Cualquiera de las cuatro me parece una buena opción, Pero lo que no podemos hacer es decir “sé”, lo de creerse sabio en algo el Paganismo se lo deja a otros. Por eso el Paganismo no es un tipo de religiosidad que para nada se base en la fe. Se basa en la devoción. Esto es difícil de ver hoy en día pues nacemos y vivimos rodeados de una cultura que entiende lo religioso como fe. Pero el pagano no puede tener fe, no al menos en el sentido cristiano y en general monoteísta que ellos dan a esa palabra, para esa forma de religiosidad, la monoteísta, no puede existir devoción sin fe, en el paganismo en cambio si la fe es un conjunto de creencias no cuestionadas mal puede convivir con la devoción y sin devoción no hay culto. Pero sin devoción no hay Paganismo, solo un disfraz; una apariencia, no una realidad. Y, lo primero que necesita la devoción es humildad, los dioses son algo demasiado grande para que los mortales, desde nuestra condición de tales les podamos comprender en debida forma, todas nuestras creencias sobre ellos son solo sombras. Pero cada pregunta que nos hagamos sobre ellos, si es sincera, si es PAGANA, encenderá para nosotros una lucecita entre tantas sobras y esa lucecita puede sumarse a otras que encendamos y pese a que sombras seguirán siendo sombras habrá en ellas más luz y menos sombra. Por eso preguntamos. Y, es que lo podamos o no lograr adecudamente, del todo, estamos por amor a ellos hambrientos de comprender lo que amamos. Y, cosa curiosa, cuanto mejor los comprendemos más los amamos.

Y, ya para terminar, quiero agradecer, al compañero del foro, que me haya autorizado a escribir este articulo a partir de su aporte y la colaboración que me ha prestado para ello. Sin él este articulo no existiría. Aunque me ha pedido que no de su nombre, ya que piensa que de ese modo a cualquier lector le sera más fácil identirficarse con el texto... No puedo terminar sin recordar y citar aquí unas palabras suyas que me parecen ideales para formar parte de este articulo y es con sus palabras con las que va finalizar este texto, por la sencilla razón de que esas palabras suyas lo merecen:

 "Pienso que poner a prueba nuestra fe constantemente, no es mantener una actitud testaruda ante cualquier razonamiento que sirva para cuestionarla, sino ser lo bastante flexibles mentalmente como para analizar diferentes perspectivas de la misma, aun cuando exista la posibilidad de perder nuestras creencias"

jueves, 16 de mayo de 2019

Occidente NO ES pagano


Al comenzar a visitar foros neopaganos muchas son las sorpresas que me he llevado, pero recientemente me lleve una que no debiera sorprenderme y que explica buena parte de las otras.

La mayor parte de los neopaganos parecen considerarse occidentales y estar orgullosos de ello y es que en efecto lo son. Si hacemos un poco de historia de eso que llamamos Occidente podremos ver que, en realidad, eso no tiene nada de sorprendente. Es síntoma de idiotez mía que pese a ello me sorprenda.

Hubo un tiempo en el que esas tierras mal llamadas occidente estaban pobladas por paganos, sus culturas eran paganas y su forma de vivir la religión pagana. Pero de eso, en Europa, hace ya más siglos que los que caben en un milenio y en América ya va para casi un milenio.

.Esas culturas desaparecieron, primero en Europa y luego en América. Fueron sustituidas por otras culturas que tienen un tronco común, el Cristianismo. Ese Cristianismo fue el que marco y genero, de espaldas al paganismo y hostil a él, ese tronco común que llamamos cultura occidental. Una cultura que No es pagana, ni lo quiere ser ni lo sabría ser si quisiera.

Las culturas son ese conjunto de creencias y practicas que nos dicen que es el mundo, que son los demás e incluso que somos nosotros mismos y el modo en que se relaciona todo ello. Nos dicen que debemos sentir y como, que debemos hacer y como. Nos señala lo que hay incluso si no lo hay y a la vez nos vuelve invisible buena parte de lo que sí hay.

Los neopaganos son un tipo de paganos que educados en la cultura occidental terminan convirtiéndose al Paganismo y rindiendo culto a dioses paganos. Pero del mismo modo que los ateos ocidentales han perdido o renunciado a la fe cristiana y pese a ello conservan sobre el mundo, la humanidad y ellos mismos una visión cristiana de lo que todo ello es... Los neopaganos pese a su culto a los dioses paganos siguen mirando el mundo, la humanidad y a si mismos como la cultura de origen cristiano les dice que se debe mirar y pensar. Su corazón es pagano pero sus ojos y su mente no lo son.

El neopaganismo lucha, y hace bien, por borrar las múltiples confusiones que se pueden dar entre la religiosidad pagana y la cristiana. Busca aclarar las fronteras, hacer evidentes las diferencias. Pero pese a ello sigue viendo, viviendo y pensando la realidad en y desde la cultura occidental y por lo tanto cristiana y ni se dan de cuenta de que lo hacen así.

Todas las culturas son fruto de la humanidad y por lo tanto ninguna es perfecta, todas ellas tienen algo bueo y algo malo; ni las culturas de origen cristiano ni aquellas que su origen era el Paganismo son para nada una excepción. Todas tienen sus mitos culturales, por ejemplo el Cristianismo desarrolla en las culturas que parten de él el mito cultural del amor, pero ese amor no es entendido como se lo entiende en las culturas paganas.Lo mismo ocurre con los mitos sobre la verdad, la libertad, la moral y otros.

Siempre he pensado que Occidente es la cultura que más habla del amor y menos lo entiende. Ni siquiera sabe diferenciar entre querer y amar.

Confunde la libertad con poder alcanzar de un salto la Luna si es que eso es lo que decides hacer, esa no es la libertad entendida al modo pagano.

Siente que la verdad es una y solo una y que no tiene más que un rosto y que en caso contrario lo que sucede es que la verdad no existe y todo el mundo es o seria libre entonces de tomar por verdad lo que le salga de la gana Eso es lo que le enseño su “religión madre”. El Paganismo en cambio enseña a las culturas que nacen de él que la verdad es una pero sus rostros son incontables, por muchos que le conozcamos jamás le conocemos todos. Y, raro era el pagano que no sanbía que con frecuencia las medio verdades son la peor mentira. Una mente pagana sabe que la verdad es compleja, una occidental cree y siente que debe ser simple.

Occidente considera, lo heredo del Cristianismo, que solo puede haber una moral buena, “verdadera”, correcta. El pagano sabía, o tendía a saber, que no puede haber una sola moral buena, “verdadera” o correcta. El Paganismo enseñaba que la unidad existe, pero que se da en la pluralidad, todos los humanos habidos y por haber tenemos mucho en común, pero también hay entre nosotros profundas diferencias por lo que la moral puede tener mucho en común para todos nosotros y a la vez ser profundamente diferente entre unos y otros y que nada de malo hay en ello pues eso es lo natural y por lo tanto lo correcto y bueno.

Podría seguir con otros mitos culturales como patria, familia, vida, sexo, etc

El hecho es que como a cualquier otro ser humano el neopagano nace dentro de una cultura, en este caso la occidental, y se le “programa” para sentir, ver y pensar desde y para ella; eso le cala hasta el tuétano de los huesos por así decir. Eso es inevitable, le ocurre a todo ser humano con la cultura en que se forma, es ley de vida, pura naturaleza en acción. Pero de este modo un corazón pagano que rinde culto a dioses paganos sigue viendo con ojos ajenos al Paganismo, en ocasiones incluso incompatibles con él. Y, eso que ve lo analiza con una mentalidad que tiene serias diferencias con la que tiene un pagano con mente pagana. Ni yo que lucho todo lo que puedo contra ello estoy libre del todo de ello.

Para, pienso, que el Paganismo deje de dormir el sueño en el que occidente lo enterró, para que despierte y regrese al mundo de los vivos, es imprescindible que se comprenda que para ser pagano no basta con adorar a los dioses paganos, es necesario además sentir la vida, ver la vida, pensar la vida y en una palabra vivir la vida al modo pagano. Por eso considero que el actual neopaganismo tiene con frecuencia más de mero ocidentalismo paganizado que de Paganismo propiamente dicho. Tiene el corazón pero le faltan los ojos y la mente del Paganismo, en su lugar tiene los del Cristianismo.

Si el Paganismo va regresar o no yo eso no lo sé. Depende de lo que hagan los paganos que haya. Si buscan o no recuperar sus ojos y su mente. Por supuesto esa búsqueda debe ser hecha, si es que se hace, al modo pagano, es decir no se trata de abandonar una cultura, la occidetal y pasarse sin más a otra; tal cosa ni es posible pero tampoco sería bueno que se hiciera de ser posible, ese es el modo en que occidente entiende estas cosas no el pagano.

Se trata, más bien, de buscar la mirada y la perspectiva vital del Paganismo, confrontar luego eso con la que los occientales han heredado del Cristianismo, ver que vale y que no desde el punto de vista racional (que ese es el proceder pagano) y entonces quedarse con las “piezas” que valen, sean las que sean, y entonces montar el puzle con ellas. Por otro lado: si alguien considera que para encontrar el “rostro” cultural pagano se necesita invertir el cristiano mal va: No es de paganos adorar una cruz cristiana invertida.

Tengo la firme convicción de que si hacemos eso, en debida forma, en realidad descubriremos que el Cristianismo y la cultura que genero, eso que llamamos Occidente, bien poco o nada puede aportar al Paganismo o a una cultura que se fundamente en el Paganismo. En el antiguo Paganismo ya se encontraba el material para generar toda una cultura que posea todos los avances culturales que ha proporcionado Occidente, sin lastrarnos con los errores que se nos han transmitido a través de eso que llamamos Occidente. Fue el antiguo Paganismo donde nació la democracia, donde se dieron los primeros brotes de la lucha feminista, donde por primera vez se defendio que todo ser humano nace libre y la esclavitud es injusta, fueron paganos los que defendieron y hasta llegaron a implantar que todo niño tiene derecho a la educación, paganos eran los primeros que lograron que en todo un imperio fuera imposible que nadie pasara hambre, etc y etc.

Eran aquellos otros tiempos, perdidos ahora en los siglos. En mil aspectos peores que los del Occidente de nuestros días, en otros mil mejores; pero el llamado occidente en el que nacimos tiene muchos más siglos y hasta más de un milenio que esas formas de Paganismo, de haber seguido su curso natural las culturas paganas no veo ningún avance atribuido hoy a Occidente que no se hubiera podido producir igual o mejor desde las culturas paganas.

Por todo ello los logros culturales de occidente, que no los niego, no son razón para que perdamos nuestros ojos y nuestra mente de paganos. Si alguien opina lo contrario que me diga un solo logro cultural de occidente que ahora, en peleno siglo XXI el antiguo paganismo no lo hubiera podido generar igual de bien (o mejor) de haber podido continuar su evolución natural.

Por eso cada vez que me encuentro el testimonio de un neopagano que presume de ser occidental y “compra” el discurso occidental no puedo dejar de pensar “¡si tu supieras...!”

Ser pagano no es solo creer en los dioses y rendir a ellos culto. Es además saber ver y saber pensar como lo saben hacer los paganos.

Nací en Occidente pero Occidente no es mi patria, el mundo si lo es. No es mi cultura, solo es la que me intentaron transmitir en lugar de la que me gustaría que me hubieran transmitido, pero en la medida que puedo, os lo aseguro, me escapo de ella para poder entrar en la que prefiero por encajar mejor conmigo y a mi modo de ver con la razón también.

Por todo ello, y me entendáis o no, y lo digo por fobia: YO NO SOY OCCIDENTAL, ni lo quiero ser, ni lo necesito.

He incluido en este texto la foto de una cruz, sacada del articulo que la wikipedia dedica a Occidente, pero voy incluir la otra foto que forma parte de ella, hecha por Carlos Delgado nos muestra a Los Portadores de la Antorcha, obra de la escultora Anna Hyatt Huntington como homenaje a la civilización occidental, es la que hay en Madrid, pero otras dos fueron donadas una a Valencia (España) y la otra a la Habana....

https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/e/eb/Los_portadores_de_la_antorcha.jpg/800px-Los_portadores_de_la_antorcha.jpg

Yo no sé lo que los neopaganos verán en esa composición escultórica, pero sí sé lo que yo veo: al paganismo representado caído y entregando la antorcha (el fuego y la luz) que ya no es capaz de llevar al Cristianismo galopante que va hacer con ello aquello que el Paganismo no puede pero el Cristianiso sí. Ese es un mito cultural occidental, NO UNA REALIDAD por mucho que a los occidentales ese mito suyo les parezca una "verdad evidente", con fuego en parte pagano Occidente encendió su propia antorcha, eso es verdad, pero en el proceso APAGO la antorcha pagana. Lo que se muestra en esa hermosa pieza escultórica es simplemente MENTIRA.


Recientemente, en un chat, hablando con otro pagano, me quejaba de que el neopaganismo desciende de la religiosidad pagana, cierto, pero a través de la cultura occidental y por tanto cristiana. Pero mi queja parecía la habitual protesta neopagana ante la confusión muy habitual entre religiosidad pagana y cristiana, pero no era esa, en ese momento, mi queja. Mi queja era y es que no todos, pero sí la mayoría de los neopaganos lo ven todo, incluido al Paganismo, con ojos cristianos y todo lo piensan, incluido al Paganismo, con mentes cristianas; por lo que en asuntos de religión son paganos, pero culturalmente cristianos. Y, yo echo, y muchisimo, de menos un paganismo actual que sea no solo un paganismo religioso si no también un paganismo vital, cultural, integral. Ese día, el del chat, no me supe explicar; este es mi primer intento de explicarme, aunque soy consciente de que este texto tiene dos partes y cada una de ellas necesitaria, para una dar una explicación integra, que se le añadiera toda una serie de artículos desarrollando el tema, pero dudo si valdría la pena tomarme el trabajo, al fin y al cabo si a los neopaganos les encanta ser occidentales por supuesto están en su derecho mientras me dejen a mi que no lo sea.



miércoles, 23 de enero de 2019

Carta abierta a un amigo

Dicen, Ángel, que las cartas de amor se empiezan sin saber por donde se van empezar y sin saber por donde se van terminar. Algo así me ocurre con esta carta.

Me has propuesto introducirme en un foro de esoteristas. No era eso lo que yo te pedía. Lo que busco es un foro de dialogo entre religiones, donde los participantes tengan al menos un mínimo de interés en cuestiones de teología y sean capaces de ir más allá de los clichés habituales en un intento por entenderse mutuamente.

Por lo tanto un foro de esoterismo no se adecua a eso. Es algo demasiado especifico.

Pero lo he estado pensando.

Voy contarte algo, incluido el motivo de que haya cambiado de opinión sobre si entrar o no en él y luego te pediré que me metas en él.

El Cristianismo no me ha calado, me ha rebotado cada vez que me lo intentaron hacer asumir. El primer recuerdo y único que tengo de mi madre hablando de Dios (que no de D-os) es, me parece, el cuarto que tengo de mi vida. Y ese Dios al igual que a la Virgen me los imagine entonces igual que Oscar ve a sus dioses, no al modo cristiano. Dos dioses paganos, eso fue lo que imagine, aun sin saber lo que era el paganismo y como mi madre no se supo expresar (o eso pensé) y me dijo que vivían en el cielo, pero yo sabía que ni los pájaros viven realmente allí les supuse viviendo en una colina cercana.

Luego comencé la escuela y en la escuela volvieron a hablarme de ese Dios. Pero también me hablaron de la guerra y yo sumando dos más dos le pregunte a mi madre como eso era posible pues dado que Dios existía y siendo lo que me decían que era estaba claro que todo aquel que comenzara una guerra la perdería y por lo tanto ni el más malvado de los malvados sería tan tonto como para iniciarla. Mi madre ni me respondió pero lo que vi en su cara me dejo claro que algo raro pasaba. Y a partir de ese día todo discurso sobre Dios me resultaba, y con razón, sospechoso.

A los doce años, de nuevo en la escuela, clase de religión, el profesor, sacerdote católico, muy buen hombre pero no muy lucido, se lo paso genial presentando a sus alumnos un problema, “¿Por qué sabemos que Dios existe?”. La pregunta nos dejo con la boca abierta, al parecer nadie se lo había cuestionado nunca, no hubo respuesta y entusiasmado continuo, “tenemos la Biblia y toda una tradición oral, que nos hablan de él. ¿Eso prueba de su existencia?”. Nadie dijo que sí, nadie dijo que no, seguíamos todos con la boca abierta. Entonces, tras un rato de espera, volvió a tomar la palabra y se respondió a si mismo con un “no, para nada lo prueba” y es que según nos dijo tanto la Biblia como la tradición en principio podía ser que fueran novelas, historias inventadas, cuentos.

Ya nos tenia a todos en ascuas de tanto que había despertado nuestra curiosidad. Y, lo sabía. Volvió entonces a formular la pregunta, “¿Qué nos prueba la existencia de Dios?”. Y, por fin nos dio la respuesta. “¡los milagros nos lo prueban!”.

¿Ves el disparate?. Mis esperanzas de poder saber por fin si Dios existe o no se volvieron agua de borrajas, se disolvieron, se volvieron nada. Según él esos milagros demostraban la existencia de Dios y con ello la validez de la Biblia y la tradición. Aun con doce años yo ya sabía de donde nos venia la mención de esos milagros, si la Biblia y la tradición podían ser cuentos entonces también lo eran los milagros que por lo tanto no probaban nada. Además para entonces yo ya había oído de la existencia de brujos y magos capaces de verdaderos prodigios y que por lo tanto de ser ciertos esos milagros de nuevo nada podían probar sobre Dios, ni la Biblia, ni la tradición ya que un mago no era, o así lo veía yo entonces, más que un hombre más listo que otros.

Aquella clase “magistral” que nos dio me quito toda posible esperanza en que los curas supieran nada acerca de lo que tanto hablaban.

Un año después, en misa, por el resquicio de la puerta entreabierta, penetraba en la penumbra de la iglesia un rayo de luz, y en esa luz un millar de motas de polvo flotaban brillantes y hermosas. Me fije en ello, me atrapo el espectáculo de esa luz en la que flotaban multitud de luces y comprendí que si algo existía que se pudiera llamar D-os tenia que ser algo como mínimo como eso y para nada el Dios de larga barba blanca de los libros de religión que me explicaban en clase.

Y, el tiempo continuo, entre en la adolescencia y como para entonces había visto ya suficiente mundo como para perder mi ingenuidad sobre él. Y, seguía dando mientras vueltas a lo que eran ya viejas preguntas. Termine por desarrollar una solución al problema principal. Fue de ese modo como me volví hacia el malteísmo, le creencia en que la divinidad no es buena si no al contrario malvada.

Eso me permitió seguir considerando posible y hasta probable la existencia de un dios omnipotente y que todo lo sabía, solo que el mal en el mundo me probaba que ese dios, el creador del mundo era cualquier cosa menos bueno.

Dado que lo único que tenia a mano para desarrollar ese malteísmo era lo que los curas contaban, lo que termine haciendo fue desarrollar un luciferismo de corte heroico. Aun hoy, tantos años después, cada vez que voy a Madrid una de mis visitas obligadas es al Parque del Retiro, donde se encuentra la que dicen es la única estatua del mundo dedicada al Ángel Caído y me paso un buen rato ante ella buscando sentir la presencia de mi viejo hermano de armas.

Pero la vida continuo y ya saliendo de mi adolescencia por circunstancias que no voy contar mi vida corrió durante un tiempo, largo, un serio peligro. Le debo la vida a la medicina moderna. Pero no solo a ella. Fue entonces cuando me encontré con el Hermetismo y por necesidad de sobrevivir entre en él
.
 

Esto que acabo de decir es importante a la hora de entenderme. Yo no entre en el esoterismo hermético para alcanzar ninguna forma de salvación de mi alma o cosa similar. Jamás entenderé a la gente que busca eso en el esoterismo. Además en ese momento yo aun me movía dentro del malteísmo. Yo entre para literalmente sobrevivir, ser capaz de resistir a la muerte el tiempo suficiente para hacer algo que anhelaba hacer mucho más de lo que desee jamás la vida y siendo la vida, y ese alargar la vida, una herramienta para alcanzar mi objetivo. Por eso y para eso y solo por eso entro en el Hermetismo. Para mi la vida es tiempo, tiempo para intentar lograr algo que estimo más que la vida y es precisamente en busca de suficiente tiempo como entro en el Hermetismo; nada por lo tanto que ver con la forma en que habitualmente se interesa la gente por el el Hermetismo.

Pero claro, el Hermetismo es lo que es y hace lo que hace. Me dio tiempo pero no solo tiempo. Me cambio y en muchas cosas. Una de ellas fue mi forma de ver lo que llamamos mal y su presencia en el mundo. Eso me “curo” de mi malteísmo, abandone toda sospecha de que Dios, el dios del que me habían hablado, pudiera existir y en su lugar descubrí algo muy distinto. Lo que descubrí lo puedes llamar D-os si quieres, pero yo por la razón que ya conoces no le rindo culto.

Sucedió entonces que me quede sin culto.

Pero eche de menos tener un culto y sin prisa comencé a buscar uno nuevo.
No podía ser un culto abrahámico, tipo monoteísmo, pues no va conmigo. Solo el paganismo se adapta a mis necesidades al respecto. Y, encontré el dios adecuado, Mitra.

En realidad mi Mitraismo ocupa de forma natural el lugar de mi viejo luciferismo. Ambos son en el marco de una lucha entre el bien y el mal una toma de partido y compromiso a favor del bien, pero con una lucidez que el luciferismo mio no tenía. Ahora es una lucha pero entre la justicia y la angustia, y el Demiurgo ya no es un malvado si no alguien que no puede hacer lo que le sale de la gana por estar sometido a las leyes de la Naturaleza y ser parte de ella, y por lo tanto hace lo que puede, sí, pero solo lo que puede y necesita que le echemos una mano para cuidar el mundo y protegerlo de lo que los humanos llamamos mal. Él no puede crear un mundo que los humanos podamos ver como perfecto y sin mal. Se equivoca Leibniz cuando dice que Él da lugar al mejor mundo posible. En realidad a lo que da lugar es al único posible, y depende de nosotros que lo que llamamos mal prevalezca más o menos, que lo que llamamos bien triunfe más o menos. Ocurre simplemente que hay un metafórico “desbordamiento” del Ser que hace que todo lo posible tenga que ser en su lugar y momento, bien o mal da igual como lo veamos, pero podemos luchar a favor de uno de esos dos bandos y es aquí donde entra esa fuerza de la Naturaleza llamada Mitra, como toma de partido por una de esas dos opciones que en realidad, a cierto nivel son complementarias aunque al nuestro las vivamos como opuestas.

Bueno, en eso andaba yo cuando me encontré con Oscar y la existencia de otros paganos. Y esto ha hecho que de nuevo mi vida de un giro y estaré siempre en deuda con Oscar por el papel que ha jugado en ello y las facilidades que me dio para ello.

El caso es que:

Miro y lo que veo me hace pensar que se abre en estos tiempos una ventana de posibilidad interesante. El Paganismo vencido y humillado sigue poseyendo un tesoro, no es solo una forma de religión, es también, y aun antes que eso, una forma de ver el mundo, a uno mismo y a los demás que ha sido olvidada pero que guarda riquezas que la humanidad sigue necesitando y que difícilmente se pueden encontrar en otras partes.

Por eso y dado que parece que regresa no puedo evitar sentir la llamada a hacer lo que este en mis manos para que se desarrolle y goce de buena salud. Eso incluye por supuesto fundamentar su teología, pero además desarrollar el paganismo en otros campos, por ejemplo en el campo moral.

¿Lo voy acabar intentando hacer o lo voy dejar pasar?

No lo sé. Tampoco depende solo de mí, el viejo problema de salud de entonces a veces, aunque no con la ferocidad de entonces, vuelve hacer acto de presencia. No hay humano vivo que sepa si lo continuara estando dentro de un año, pero yo lo sé aun mucho menos que la mayoría.

Pero una cosa tengo clara. Responder a esa llamada me requerirá, si lo hago, muchos años de mi vida. Por eso ya no siento que el tiempo sea mio, es de la respuesta e ignoro si dispondré de tiempo suficiente.

Parte de la respuesta, por supuesto, es desarrollar una base para la gnosis pagana. Pero considero más urgente, prioritario, una teología y una moral y aun otras cosas antes que la gnosis.

¿Que me ocurre entonces con el esoterismo?

Lo primero que me ocurre es que hay muchos en el siglo XX que han hablado en nombre de él. Y montañas de discípulos. Yo lo siento pero buena parte de esas enseñanzas las considero disparatadas y tengo mis motivos para ello. No tengo ningún interés personal en entrar en debate con esa gente, para empezar yo en esoterismo no veo mal la existencia de velos y considero que eso son, o para eso sirven, dichos disparates. Por otro lado si alguien tiene fe en esos “maestros” por mi O.K. No veo ningún problema en ello de la misma forma que no intento quitar su fe a una testigo de Jehovah tampoco veo necesidad de meterme con la fe que algunos tienen por ejemplo en Guénon. Si ellos la encuentran buena para mi con eso basta. Es gente que en realidad no basa sus creencias sobre esto en la experiencia personal, directa y a la vez real y por lo tanto no hay forma real de comunicarme con ellos, pues donde entra la fe la razón calla y si ellos no tienen experiencia en esto nadie se la puede aportar. Te voy poner un ejemplo que me ocurrió de esto último:

Entro en contacto por Internet con tres esoteristas cristianos muy influidos por René Guénon y casi lo primero que me dicen es que si pertenezco a la cultura occidental entonces solo las tradiciones abrahámicas me ofrecen una posible vía iniciatica ya que mi cultura me ha hecho ser solo compatible con sus formas culturales, monoteistas. Lo niego, en vano, pues veo que los tres opinan igual y se refuerzan mutuamente sin lograr argumentarlo ni pedirme argumentos. ¿Qué hago entonces?

Yo podría hacerles recordar que cuando los paganos se pasaban al Cristianismo no habían sido criados en la cultura cristiana y no por ello los consideran incapacitados para asumir el Cristianismo. Que cuando un misionero Cristiano logra convertir a un chino, por ejemplo, no por ello estos tres lo consideran menos cristiano que a ti.

O en vez de usar contraejemplos podría llenar dos paginas o al menos un párrafo con argumentos.

Pero, ¿qué ganaría yo con ello, qué ganarían ellos con ello? Nada.

Mis encuentros con esoteristas de la llamada Tradición Unánime, Filosofía Perenne, etc fueron desencuentros y jamás verdaderos encuentros. No es el caso de los tres antes mencionados pero en general conservo un muy mal recuerdo de ellos, en especial de un encuentro en Madrid. Por lo tanto ante esa gente prefiero callar.

Ante ese tipo de gente es mejor callar.

¿Tú eres esoterista cristiano?

Pues mejor, me alegra que lo seas, me viene incluso bien, pero tú eres tú y no te pareces a los “seguidores de” que yo me he encontrado.

El hecho es que mi forma de concebir el esoterismo propiamente pagano no es como el esoterismo de tipo abrahámico se concibe a si mismo y mucho menos como imagina al pagano. Y, tengo poco tiempo para entrar en disputas bizantinas, que nada aportan.

Te voy poner otro ejemplo: resulta que de todo lo que ofrece el esoterismo como alcanzable por el ser humano yo solo he aceptado realizar una parte, me niego a seguir avanzando. Un energúmeno me dijo una vez que yo era peor que un animal pues un animal no sabe como hacer eso pero yo lo sabía y pese a ello no lo hacía.

Me niego por la sencilla razón de que esos caminos nos cambian y los cambios que a partir del punto en que me detuve se producen no los deseo. Eso un imbécil no lo entiende, pero con ello solo prueba que no ha dado ni un solo paso verdadero hacía la gnosis. Aquellos tres de los que antes hable creían que toda gnosis se inicia necesariamente a partir del amor, están equivocados, toda gnosis conduce necesariamente a, no lo voy llamar amor pues esa es una palabra demasiado deformada de tanto que se usa, lo voy llamar empatía pero no necesariamente parte de ello. Cualquiera con suficiente experiencia real sabe que podemos sacrificar en aras de algo que nos importa más nuestro avance en este campo y que hay cosas que valen más que la gnosis.

Un necio que alimenta a un niño hambriento vale más que un maestro en el campo de la gnosis si esta demasiado ocupado salvando almas como para perder su tiempo alimentando una boca hambrienta. Eso se puede ignorar al principio, incluso en el medio, pero es imposible llegar al final y no saber eso y el esoterismo que yo veo en esa gente ignora eso. Yo no quiero subir por la sencilla razón de que quiero hacer algo aquí a bajo y nadie mientras no sepa a que me dedico aquí abajo puede juzgar si soy o no peor que un animal y mucho menos que es lo que necesito para lograr mi búsqueda aquí.

No sé si me explico, Ángel, pero para mí la gnosis es la guinda del pastel no el pastel. Aunque admito que esa guinda si es una excelente escuela de repostería que te lleva a saber hacer mejores pasteles.

Por todo ello el esoterismo de tipo Filosofía Perenne en la actualidad me aporta muy poco, no me interesa. No niego que tengo desde el principio de hacerme la cuenta en Facebook algún me gusta a alguna pagina representativa de dicho esoterismo, pero solo fue por curiosidad de ver como les va y facilitarme la cosa por si algún día quiero volver por allí, pero un esoterista cristiano salvo que sea de tu estilo (que entonces sí) es algo que no despierta mi interés. Tengo sobre mi mesilla La Gran Triada de R. Guénon desde hace más de seis meses y apenas habré leído la décima parte del libro y es que aunque le tengo ganas siempre me aparecen libros de lectura más urgente, que me resultan más útiles y necesarios para lo que hago o busco hacer.

Por eso lo primero que he pensado es que no tengo tiempo para ese tipo de esoterismo.

Luego lo repense.

Quiera o no quiera, si vivo lo suficiente para ello, acabare tratando de desarrollar las bases a partir de las cuales se pueden entender los posibles esoterismos paganos. Entonces tendré que ocuparme de señalar puntos incompatibles entre esa forma de entender el esoterismo y por ejemplo el modo que tiene Evola. Supongo que por ello, y por si acaso termino llegando a ello, puedo ir preparando el terreno, ese grupo del que me hablas supongo que me ayudara a preparar el lenguaje adecuado para la exposición de argumentos.

Por lo que si esto que te acabo de contar no te hace decidir lo contrario, enviame la invitación para ese grupo. Lo peor que puede pasar es que tenga que leer, ver y callar. Pero en el articulo que compartiste de Corbin hay una expresión que nunca había visto en otra parte, “monoteísmo ingenuo”, aparte de que el texto me parece muy pero que muy bueno, el aprender una expresión como esa en un futuro me puede ser de mucha utilidad a la hora de comunicar lo que buscare decir, si es que llego a entonces claro.


P.D.: Sobre esta carta tengo que matizar una cosa: doy información aquí sobre mis circunstancias personales, no quiero explayarme en ello más de lo necesario por ello parte de lo que cuento de mis circunstancias puede ser entendido de un modo que no se ajusta del todo bien a la realidad, pero es que no quiero dar los detalles concretos, solo una orientación sobre cual es mi situación en la vida y como me posiciono en ella. Fuera de eso es una muy buena descripción de mi modo de vivir el esoterismo.
Sobre esta carta tengo que matizar una cosa: doy información aquí sobre mis circunstancias personales, no quiero explayarme en ello más de lo necesario por ello parte de lo que cuento de mis circunstancias puede ser entendido de un modo que no se ajusta del todo bien a la realidad, pero es que no quiero dar los detalles concretos, solo una orientación sobre cual es mi situación en la vida y como me posiciono en ella. Fuera de eso es una muy buena descripción de mi modo de vivir el esoterismo.

jueves, 17 de enero de 2019

Recientemente participe en un debate sobre teología pagana. Hasta ahora me parece que es el único del que he sacado algún provecho, se invito a formar parte de él a un sacerdote cristiano que finalmente no lo hizo. Acabado el debate me quede con ganas de continuar, y escribí algo pensando en ese sacerdote. Pero el debate hace demasiado que ha muerto ya y no sabía donde colocar el texto, me ha propuesto su muro de Facebook, lo que me parece genial. Quizá se nos unan otros y me parece significativo que elijamos el muro de un sacerdote cristiano antes que un foro pagano para continuar este debate. He modificado ligeramente el texto para adaptarlo a alguien que no haya tenido acceso al debate propiamente pagano. El texto es el siguiente:




Me temo que el debate lleva tantos días muerto que es síntoma de que ha terminado.( … ) Solo me queda pues daros las gracias por el debate a todos los participantes, ha sido un verdadero placer debatir con vosotros.

Ángel , es una lastima, ¿al final no te has animado?

Voy pese a ello a decir alguna que otra cosa que me parecería oportuno debatir contigo sobre este tema. Y aprovechar para ello tu propuesta de hacer uso de tu muro.

Lo primero decir que tras sostener que la teología neoplatónica es pagana, lo que me sorprende es que en un grupo de unos 13000 neo-paganos no me lluevan palos por ello. Al fin y al cabo el neoplatonismo dice cosas que si no las enmarcamos en un contexto pagano el que nos viene a la mente es el abrahámico en el cual las palabras neoplatónicas adquieren un sentido muy distinto e incompatible con el paganismo. Pero dado que tampoco se me ha preguntado sobre ello supongo que no se siente que sea necesario aclarar eso, por lo que dejaría así el asunto, sin entrar, así, en un nuevo problema ocasionado por los diferentes sentidos con los que se usa una misma palabra. Pero lo necesito contigo.

¿Qué es el Uno del que habla, por ejemplo, Plotino?

La Naturaleza es una y a la vez múltiple, pero esa Una no es el Uno, en mi opinión, del que habla el neoplatonismo. O sí, todo depende de como usemos las palabras. Mientras vemos sus dos aspectos, ser una y ser múltiple, como cosas separadas, distintas, la una de la otra esa ser una, de esa Naturaleza, no es ese Uno.

El llamado por ellos Uno es dicha Naturaleza, sí, pero vista a la vez con todas sus facetas, una y múltiple unidas, no vistas como separadas. Fundidas en una sola perspectiva. Entonces y solo entonces se puede hablar de la UNIDAD, una unidad que contiene a la diversidad y es a la vez contenida en cada forma de lo múltiple. En ese sentido lo múltiple no se puede añadir a esa Unidad pues ya forma parte de ella y fuera de ella no existe nada. Del mismo modo que tampoco le podemos añadir la unidad al Todo pues ya la tiene. Ese Uno es pues Todo, incapaz de existir sin la multiplicidad que lo constituye. Si es Todo entonces solo puede ser uno, ya que de existir dos ese uno ya no sería todo. Pero dado que es Todo para que ese Uno exista hasta la más humilde mota de polvo debe existir, de forma plena, en Él y de lo contrario ese todo ya no sería todo.

Pienso que la diferencia entre el Paganismo y las tradiciones monoteístas gira precisamente entorno a la forma de entender esto.

El Uno, por ejemplo, neoplatónico incluye en su concepto el ser de forma “orgánica” a la vez uno y múltiple, sin poder existir tales cosas, salvo como perspectivas, por separado. Cada una de esas dos facetas existe gracias a existir la otra.

Usando un lenguaje abrahámico D-os es D-os gracias a que el Mundo es el Mundo, sin el Mundo D-os no podría existir, ya que el propio Mundo es un aspecto esencial de D-os. De hecho D-os no crea el mundo, salvo dentro del mito, en la realidad el mundo visible es el aspecto visible de D-os.
A mi parecer esto en aquellos que se interesan por la gnosis, sea entendida o no de un modo pagano, no genera problemas de comprensión. No al menos entre aquellos que han avanzado en esa dirección.

Pienso que nada de lo que estoy diciendo le diría nada nuevo a Eckhart o a Margarite Porete, por poner dos ejemplos de místicos de la tradición cristiana o a Mansur Al Hallaj o a Ibn Arabi, por poner otros dos en este caso musulmanes. Eso no quiere decir que me parezca que todo místico de dichas tradiciones profundizaran tanto como si lo hicieron ellos en ese tipo de experiencia y por lo tanto pueden haber llegado a experiencias y conclusiones distintas a las de los otros. De hecho debemos señalar que tres de los cuatro nombrados murieron asesinados, dos de ellos por sus creencias religiosas, el tercero en morir de ese modo no está claro el motivo y al cuarto no lo mataron pero si se le persiguió y a saber como hubiera muerto de vivir un poco más. El hecho es que las tradiciones abrahámicas históricamente han tratado muy mal a aquellos de los suyos que se acercaron a, o desarrollaron una visión acorde con el paganismo de lo que es la trascendencia.

Hay un cuento que siempre me ha gustado, pues pienso que resulta muy revelador de lo que acontece, no solo en ese tipo de corriente religiosa, si no en general. Quizá lo conozcas...

El caso es que andaba Dios creando el mundo, ya había hecho la Tierra pero aun no al ser humano y llevado por la curiosidad quiso el diablo, acompañando por un criado, bajar a la Tierra a ver que era eso que Dios estaba haciendo. Andaban de asombro en asombro el diablo y su criado, ante las maravillas que veían había hecho Dios, cuando el criado sin previo aviso se abalanza sobre el diablo, lo arroja al suelo y se tiende protector sobre el a la vez que le grita “¡señor, señor, cuidado que aquí cerca hay una partícula de la verdad!”, se quita entonces el diablo de encima a su criado y le contesta “tranquilo, no pasa nada, que pronto Dios va crear al hombre y tan pronto el hombre vea esa partícula de verdad seguro que la institucionaliza”.

En mi opinión en los primeros tiempos del cristianismo probablemente hubo, al menos en buena parte de sus comunidades, una concepción de la divinidad que aunque monoteísta era en su forma de entender la trascendencia similar a la pagana. Pero pronto el Cristianismo fue institucionalizado, se convirtió en religión oficial y se corrompió. Entonces la “verdad” fue vista como enemiga de esa forma de cristianismo y comenzó no solo la persecución del paganismo si no también la de todo cristiano que conservara un recuerdo de esa “verdad”.

De esa forma nació como visión esencial para los cristianos la de un Dios capaz de existir sin la creación y separado en su ser de ella por un abismo infranqueable para las fuerzas humanas. Convirtieron un aspecto esencial de Dios en algo ajeno a él, en algo de existencia debida a un capricho de Dios y dejaron de ver el la naturaleza como de existencia necesaria y pura necesidad que Dios tiene para ser Él a su vez. De esta forma a la trascendencia pagana le añadieron ellos una nueva forma de entender la trascendencia, una que coloca lo divino fuera de la vida y la vida la deja convertida en mero capricho de un ser preexistente a ella y externo.

Si D-os es ilimitado, tal y como creen las tradiciones abrahámicas y buena parte de los paganos, entonces no puede poseer limites, pero esto es una auto-contradicción ya que no poder tener limites es a su vez un limite. La única forma de solucionar la paradoja es que no tenga tal o cuales limites si no todos los limites, solo entonces puede ser realmente ilimitado. Al menos así lo veo desde el paganismo: al generar el mundo con su aspecto visible incluido D-os se genera a si mismo. Pero no se ve reconocer a las tradiciones abrahámicas ese hecho. Nada existe separado del Todo, ni de nada que forme parte de él, pero eso incluye al propio D-os, para ser necesita que todo sea en su momento y lugar oportuno. Por lo tanto nada es real, D-os incluido, sin ser junto con todo lo demás.

En mi opinión esta diferencia a la hora de entender la divinidad es lo que hace imposible hacer una síntesis entre las teologías paganas y las abrahámicas.

La realidad es a la vez una y múltiple, y esa multiplicidad se genera a partir de dicha unidad por estar formada esta unidad por algo que estando más allá de nuestra capacidad de conocimiento deducimos pese a ello que es de naturaleza ilimitada. Pero en ningún momento se abre un abismo entre esa unidad y esa multiplicidad, ambas características son esenciales, funcionan como las dos caras de una misma moneda entre las cuales no hay fronteras. Esa es la postura pagana al respecto; en cambio las tradiciones abrahámicas parecen considerar que entre ambas caras existe un vació, una distancia insalvable, infinita.

En mi opinión:

El recuerdo de la vieja forma de entender la trascendencia solo se conservo dentro del esoterismo (con “s”) y aun eso a duras penas y no siempre bien comprendida. En el exoterismo (esta vez con “x” ) en cambio esa verdad la perdió y de hecho se dedico a perseguirla.

Un problema que hemos tenido a lo largo del debate, yo, Oscar e Iolair, es que cada cual usa las palabras con el sentido que le sale de la gana y de ese modo no hay forma de entenderse. Vivimos y nos relacionamos bajo la maldición bíblica de la confusión de lenguas, puedo no estar de acuerdo con la explicación que le dais pero el hecho es innegable. Temo que a la hora de debatir entre paganismo y cristianismo, sobre teología, la confusión aun sea mayor. Pero a mi parecer no debiera ser así, es más lo que nos une que aquello que nos separa.

La diferencia a la hora de entender lo que es la trascendencia divina en el exoterismo pagano y el cristiano la veo inmensa e insalvable. A nivel esotérico en cambio dudo que exista tal diferencia. Conoces mucho mejor que yo el esoterismo cristiano, ya me dirás si en esto estoy o no equivocado.

De estar en lo cierto, a nivel gnosis, mística llevada a sus últimas consecuencias, expresamos lo que encontramos de modo muy diferente, pero lo expresado es lo mismo.

D-os en efecto NO es un ser entre otros seres, si no algo de naturaleza diferente a todo ser. Nos contiene y a la vez le contenemos. Todo lo produce, pero nos necesita para ello. Nuestro hacer forma parte de su hacer. ¿Es esto cierto también para vosotros?

Dentro del debate en el foro pagano hubo a este respecto tres posturas diferentes.

Oscar no acepta que en el paganismo clásico se haya rendido culto a D-os. Lo acepta en el actual pero a regañadientes. En su opinión solo el politeísmo sin influencias de corte monoteístas es propiamente pagano.

Iolair cree que ese culto seguramente si existió ya entonces y que en todo caso es correcto rendir culto a D-os ademas de a los dioses que serian por así decir expresiones, formas, aspectos de D-os, o si lo prefieres, de un modo que me recuerda mucho a la Santísima Trinidad pero multiplicado hasta el infinito si hace falta.

Aunque por supuesto sería lo adecuado que lo contaran ellos aquí pues vete a saber hasta que punto mi forma de interpretar su pensamiento es fiel realmente a lo que piensan.

Yo sostengo que rendir culto a D-os es compatible con el paganismo, aunque no me atrevo a afirmar, al menos por ahora, que poco sé, que en el pasado tal cosa se hiciera ya. Pero mientras Iolair no toma postura sobre si se debe o no realizar dicho culto yo en cambio lo acepto como normal pero a la vez lo desaconsejo, como innecesario y perjudicial en la gnosis. Mi motivo es que al rendir culto estamos imaginando a D-os de tal o cual forma y de ese modo convirtiendo, aunque no lo queramos a D-os en “Dios”, pero D-os no es nada que podamos imaginar por lo que prefiero si hablo de D-os hacer lo que aprendí del Judaísmo si bien no sé si ellos lo hacen o no por el mismo motivo, yo no lo hago por haber recibido mandamiento alguno al respecto si no para no olvidar jamás que “NO SÉ”, por la misma razón, y contrariamente a lo que he visto hacer a otros jamás escribo divinidad con mayúscula cuando uso la palabra para referirme a D-os. De hecho considero que D-os es real, pero que Dios no es D-os si no un producto de nuestra imaginación y real solo en ella.

Soy consciente de que, aun si estoy en lo cierto y dicha forma de culto dificulta la gnosis por ser una forma de RE-velar (volver a velar que no desvelar), dicho culto favorece y facilita mucho los inicios en gnosis. Pero ante la disyuntiva prefiero sacrificar esto último que lo otro, el principio antes que el final. Pero considero que para esto cada cual es un mundo en si mismo y que nadie puede saber cual de las dos opciones es la mejor para otro. Lo que a algunos les funciona mejor a otros les puede funcionar peor. Considero que si alguien opta por un tipo u otro de tradición, paganas o abrahámicas, y lo hace bien informado eso se debe entre otras cosas a que dicho culto le conviene o no para tales cosas; por lo que lo desaconsejo pero solo dentro del paganismo. Es evidente que las tradiciones abrahámicas se basan en él, por algo sera digo yo, saben trabajar con él, cosa que el Paganismo mal sabe hacer; del mismo modo el Paganismo sabe trabajar sin él cosa que a las tradiciones abrahámicas les resulta imposible. Paganismo o Cristianismo, ¿que opción es mejor?, pues depende de cada cual, no a todos nos convienen los mismos zapatos a la hora de emprender un camino. A mi parecer en esto no existe una vía universal, cada cual necesita la suya propia. Y, la pluralidad de opciones es un tesoro en el que cada una de ellas aporta, suma, da.

Vosotros rendís culto a D-os y a la Trinidad, nosotros a los dioses y algunos además a D-os. Pero debiéramos ser capaces de entendernos, al fin y al cabo usamos mapas diferentes, pero el territorio es el mismo; lenguajes distintos pero para hablar de lo mismo, ¿me equivoco? A nivel esotérico pienso que no, a nivel exoterico me temo que sí :-(





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