Pocas cosas hay tan
ajenas e incluso incompatibles con el paganismo como el proselitismo.
Pero tan poco es de paganos que alguien desee saber lo que opinas,
para poder formar su propia opinión y ocultar, callar y silenciar
dicha opinión. Para formar del mejor modo posible nuestra opinión
todos necesitamos, o al menos a todos nos viene bien, conocer las
opiniones ajenas adecuadamente formuladas y razonadas, pues nadie hay
del que no se pueda aprender algo si buscamos bien. Siempre he
sentido esa obligación y esa necesidad, obligación de dar la
opinión propia a todo el que la quiera escuchar y la necesidad de
escuchar la opinión ajena (por puro egoísmo) para ver que puedo
aprender de ella. Por lo tanto mientras haya quienes se interesen por
mis opiniones sobre el paganismo y todo lo que ello implica el blog
va seguir existiendo y con él mi restante actividad publica acerca
de estos temas.
Incluso he llegado a
preguntarme, si bien muy levemente, de que modo debo escribir este
blog. Me explico, en su momento hubo una conversación entre un
profesor mio y yo sobre el modo en que me planteaba escribir, debo
decir que por entonces era yo persona de grandes ambiciones en este
campo, aunque luego la vida me las “limo” hasta dejarlas en nada.
El caso es que me decía él que si yo escribía como tenía pensado
no se me leería en los despachos de ninguna universidad. Le respondí
que más gente había en las cocinas que en los despachos y que lo
que me interesaba era que se me leyera en las cocinas por lo que con
gusto pagaría ese precio. Por si acaso me he vuelto a plantear ese
aspecto del escribir, quizá mi estrategia sea equivocada, puede que
escribiendo para académicos termine logrando una difusión mayor,
consiga un impacto en el mundo académico que luego se transmita al
conjunto de la sociedad y llegue de ese modo a aquellos en los que
pienso cuando escribo, con más facilidad y en mejores condiciones.
Pero sigo opinando que lo correcto es probablemente lo inverso a eso,
escribir para todos, facilitando en todo lo que me sea posible la
lectura y que si hay suerte digamos que, por ejemplo, un par de
aquellos a los que lleguen mis opiniones se interesen por el mundillo
académico lo suficiente para que, estando ya en él o decidiendo
entrar en él, realicen ellos una tarea similar pero ya enfocada en
el propio ámbito académico. Sin olvidar los despachos y su
importancia continuare pues escribiendo para las cocinas.
No por comodidad, que
también podría ser por eso, si no por considerar que esa es la
labor fundamental, llegar a cualquiera que sienta interés.
He comprendido, también,
que este blog no es posible sin responder a la pegunta de que es o
deja de ser el paganismo. En la actualidad hay gran confusión con
esta palabra y cada día que pasa me gusta menos hacer uso de ella.
Voy terminar dando una definición de paganismo que puede acabar
coincidiendo o no con lo que otros entienden por tal. Va ser la
propuesta que haga al respecto y también el marco dentro del cual
este blog se va mover a la hora de entender el paganismo.
Para fundamentar dicha
definición de paganismo voy necesitar una serie de articulos previos
que den cuenta cada uno de ellos de una característica esencial del
paganismo que lo diferencia del no paganismo. A ese respecto ya
cuento con algunos articulos publicados en el blog Reflexiones
Paganas y es en él donde tengo intención de completar toda la serie
de ellos hasta terminar obteniendo dicha definición. Simplemente a
medida que los publique allí los iré reproduciendo también aquí
por el cómodo método de copio y pego, con quizá algún ocasional
retoque de última hora. Los prefiero hacer antes públicos allí por
la sencilla razón de que me parece un blog más adecuado para llegar
a la gente que más los pueden apreciar.
Por otro lado, como el
propio nombre del blog indica, Paganismo y filosofía, el blog va ir
más allá de lo que ha sido su inicio, aunque siempre partiendo de
él, es decir Platón es solo uno de los filósofos paganos, pero no
es toda la filosofía pagana. Otros filósofos tienen también mucho
que aportar desde el paganismo y para el paganismo, se los debe y
debo tener en cuenta. Pero la filosofía no murió cuando se quiso
matar al paganismo, ni la filosofía pagana es una filosofía muerta.
No solo puede seguir viva la filosofía de la cultura pagana
grecolatina, también es posible una filosofía pagana nacida en el
siglo XXI, filosofía que aun esta por ser creada, pero a cuya
creación aspiro y no me refiero a una reconstrucción y vitalización
de la filosofía pagana de otros tiempos, no, me refiero a una que
haciendo pie en ella se impulse para hacer las preguntas y buscar las
respuestas que caracterizan nuestros días, nuestro siglo y busque
todo aquello que los siglos de persecución han impedido a la
filosofía pagana seguir buscando, desarrollando y haciendo. No se
trata, pues, solo de recuperar lo que fuimos, que también, si no de
alcanzar lo que habríamos sido hoy de no ser por la persecución
cristiana al paganismo. Solo si logramos alcanzar esa meta dicha
persecución habrá sido, por fin, superada a todos los niveles.
A día de hoy ese es el
enfoque de y para este blog.