miércoles, 21 de agosto de 2019

Sobre el Caos, el Demiurgo y el Cosmos

Recientemente, en conversación privada con un neopagano muy amigo de los aspectos más complejos del Paganismo, me he dado de cuenta que probablemente son muchos los que hoy confunden “Naturaleza” con “Cosmos”. Pero esas dos palabras tienen significados claramente distintos en el antiguo paganismo al que poseen hoy.

Esa confusión vuelve imposible comprender antiguos textos paganos, más cuando son especialmente complejos. Y, obliga a terminar dándoles un tinte monoteísta que viola y oculta su significado real.



Eso me ha decidido a tratar de aclarar aquí esos términos. Lo que voy decir al respecto no lo considero una simple opinión personal mía y pese a ello todo lector de estas palabras mías, que quiera luego adentrarse en textos paganos especialmente complejos, debe tratar mis palabras como mera opinión personal, por la simple y sencilla razón de que todo aquel que quiera profundizar en esos aspectos del Paganismo es así como debe comportarse siempre, tanto ante mis palabras como ante cualquier otras, las suyas propias incluidas.



¿Qué es el Caos?

Aquí, el Caos es el estado original, primigenio, de la Naturaleza. Lo digo en sentido lógico, no en un sentido histórico o temporal. Lo primero fue el Caos. Ya dedique un texto cuyo enlace dejo aquí a hablar sobre los múltiples significados de la palabra “caos”. El que estoy usando aquí es el primero de ellos.

El Caos no es por tanto lo que en el neopganismo se llama Naturaleza si no aquella parte de la Naturaleza que es desde un punto de vista de la lógica lo que sostiene a toda la Naturaleza y la hace posible.

El Demiurgo es esa fuerza o poder que tiene el propio Caos para auto-ordenarse dando lugar a un orden sin necesidad de ninguna fuerza ajena a todo ello, es decir sin nada parecido al dios del que habla el monoteísmo.

El Cosmos es el resultado de ordenar las fuerzas del Caos de modo tal que da lugar a una realidad ordenada, coherente, armónica y equilibrada. A esa palabra Cosmos van asociadas connotaciones de belleza. Sin el Cosmos nada y desde luego no nosotros podría existir. Es consecuencia inevitable de que el Caos genera orden a través de una fuerza , el Demiurgo, que actúa inevitablemente, no por capricho, siguiendo una ley de coherencia, armonía y equilibrio a la que se encuentra sometido por lo que el propio Cosmos se encuentra a su vez sometido a esa ley.

Por lo tanto Caos, Demiurgo (Creador) y Cosmos son partes de la propia Naturaleza; que no existen separadas las unas de las otras pues son mutuamente necesarias para que la Naturaleza sea y funcione tal y como la Naturaleza es. Eso no impide que las podamos “estudiar” por separado de un modo similar a como un medico puede estudiar por separado el corazón de los pulmones, pero a la vez todo medico sabe que corazón y pulmones no pueden existir por separado.

Por ello tanto el Caos como el Demiurgo pueden ser vistos o expresados como externos al Cosmos, pero no como externos a la Naturaleza (sobre la cual ya he escrito en otra ocasión a la que os dejo un enlace aquí  ).

Por ello si os encontráis en uno de esos viejos textos paganos que os hablan de un dios externo al Cosmos, ese dios es el Demiurgo que como crea el orden, es decir el Cosmos, a partir del Caos es lógicamente anterior al Cosmos; pero que en ningún momento es él y para nada y en modo alguno externo a la Naturaleza, si no al contrario es él esa parte de la Naturaleza que le permite a ella pasar de su estado caótico a su estado ordenado. Nada pero nada de nada tiene pues ese dios creador que ver con el dios del monoteísmo.

Las palabras ya no significan lo que significaban, por eso hay que ir con mucho cuidado al leer viejos textos paganos, sobre todo si son especialmente profundos, o en caso contrario leeremos un discurso monoteísta o casi monoteísta donde lo que había en realidad era un discurso pagano que ya no sabemos leer. Por desgracia saber diferenciar adecuadamente entre Caos, Demiurgo y Cosmos es esencial pero por si solo no basta; eso solo es un grano de arena que necesita de muchos más para que pueda marcar la diferencia, pero por algún lado hay que empezar y el mejor comienzo en esto es tomar consciencia de que es imposible traducir de modo adecuado un viejo texto pagano de ese tipo al lenguaje actual por la sencilla razón de que el lenguaje actual fue tomando forma a lo largo de los siglos para hablar de monoteísmo y desde el monoteísmo y por lo tanto no sirve tal y como esta hecho para traducir palabras paganas que pese a estar históricamente emparentadas con las actuales en realidad decían algo bien distinto a lo que dicen hoy las palabras que usamos.



¿HAY UNA TEOLOGÍA MILESIA?

Tras analizar la filosofía de los milesios, es decir de la de los tres primeros filósofos griegos, me pregunto si puede haber en ellos unos...