miércoles, 23 de enero de 2019

Carta abierta a un amigo

Dicen, Ángel, que las cartas de amor se empiezan sin saber por donde se van empezar y sin saber por donde se van terminar. Algo así me ocurre con esta carta.

Me has propuesto introducirme en un foro de esoteristas. No era eso lo que yo te pedía. Lo que busco es un foro de dialogo entre religiones, donde los participantes tengan al menos un mínimo de interés en cuestiones de teología y sean capaces de ir más allá de los clichés habituales en un intento por entenderse mutuamente.

Por lo tanto un foro de esoterismo no se adecua a eso. Es algo demasiado especifico.

Pero lo he estado pensando.

Voy contarte algo, incluido el motivo de que haya cambiado de opinión sobre si entrar o no en él y luego te pediré que me metas en él.

El Cristianismo no me ha calado, me ha rebotado cada vez que me lo intentaron hacer asumir. El primer recuerdo y único que tengo de mi madre hablando de Dios (que no de D-os) es, me parece, el cuarto que tengo de mi vida. Y ese Dios al igual que a la Virgen me los imagine entonces igual que Oscar ve a sus dioses, no al modo cristiano. Dos dioses paganos, eso fue lo que imagine, aun sin saber lo que era el paganismo y como mi madre no se supo expresar (o eso pensé) y me dijo que vivían en el cielo, pero yo sabía que ni los pájaros viven realmente allí les supuse viviendo en una colina cercana.

Luego comencé la escuela y en la escuela volvieron a hablarme de ese Dios. Pero también me hablaron de la guerra y yo sumando dos más dos le pregunte a mi madre como eso era posible pues dado que Dios existía y siendo lo que me decían que era estaba claro que todo aquel que comenzara una guerra la perdería y por lo tanto ni el más malvado de los malvados sería tan tonto como para iniciarla. Mi madre ni me respondió pero lo que vi en su cara me dejo claro que algo raro pasaba. Y a partir de ese día todo discurso sobre Dios me resultaba, y con razón, sospechoso.

A los doce años, de nuevo en la escuela, clase de religión, el profesor, sacerdote católico, muy buen hombre pero no muy lucido, se lo paso genial presentando a sus alumnos un problema, “¿Por qué sabemos que Dios existe?”. La pregunta nos dejo con la boca abierta, al parecer nadie se lo había cuestionado nunca, no hubo respuesta y entusiasmado continuo, “tenemos la Biblia y toda una tradición oral, que nos hablan de él. ¿Eso prueba de su existencia?”. Nadie dijo que sí, nadie dijo que no, seguíamos todos con la boca abierta. Entonces, tras un rato de espera, volvió a tomar la palabra y se respondió a si mismo con un “no, para nada lo prueba” y es que según nos dijo tanto la Biblia como la tradición en principio podía ser que fueran novelas, historias inventadas, cuentos.

Ya nos tenia a todos en ascuas de tanto que había despertado nuestra curiosidad. Y, lo sabía. Volvió entonces a formular la pregunta, “¿Qué nos prueba la existencia de Dios?”. Y, por fin nos dio la respuesta. “¡los milagros nos lo prueban!”.

¿Ves el disparate?. Mis esperanzas de poder saber por fin si Dios existe o no se volvieron agua de borrajas, se disolvieron, se volvieron nada. Según él esos milagros demostraban la existencia de Dios y con ello la validez de la Biblia y la tradición. Aun con doce años yo ya sabía de donde nos venia la mención de esos milagros, si la Biblia y la tradición podían ser cuentos entonces también lo eran los milagros que por lo tanto no probaban nada. Además para entonces yo ya había oído de la existencia de brujos y magos capaces de verdaderos prodigios y que por lo tanto de ser ciertos esos milagros de nuevo nada podían probar sobre Dios, ni la Biblia, ni la tradición ya que un mago no era, o así lo veía yo entonces, más que un hombre más listo que otros.

Aquella clase “magistral” que nos dio me quito toda posible esperanza en que los curas supieran nada acerca de lo que tanto hablaban.

Un año después, en misa, por el resquicio de la puerta entreabierta, penetraba en la penumbra de la iglesia un rayo de luz, y en esa luz un millar de motas de polvo flotaban brillantes y hermosas. Me fije en ello, me atrapo el espectáculo de esa luz en la que flotaban multitud de luces y comprendí que si algo existía que se pudiera llamar D-os tenia que ser algo como mínimo como eso y para nada el Dios de larga barba blanca de los libros de religión que me explicaban en clase.

Y, el tiempo continuo, entre en la adolescencia y como para entonces había visto ya suficiente mundo como para perder mi ingenuidad sobre él. Y, seguía dando mientras vueltas a lo que eran ya viejas preguntas. Termine por desarrollar una solución al problema principal. Fue de ese modo como me volví hacia el malteísmo, le creencia en que la divinidad no es buena si no al contrario malvada.

Eso me permitió seguir considerando posible y hasta probable la existencia de un dios omnipotente y que todo lo sabía, solo que el mal en el mundo me probaba que ese dios, el creador del mundo era cualquier cosa menos bueno.

Dado que lo único que tenia a mano para desarrollar ese malteísmo era lo que los curas contaban, lo que termine haciendo fue desarrollar un luciferismo de corte heroico. Aun hoy, tantos años después, cada vez que voy a Madrid una de mis visitas obligadas es al Parque del Retiro, donde se encuentra la que dicen es la única estatua del mundo dedicada al Ángel Caído y me paso un buen rato ante ella buscando sentir la presencia de mi viejo hermano de armas.

Pero la vida continuo y ya saliendo de mi adolescencia por circunstancias que no voy contar mi vida corrió durante un tiempo, largo, un serio peligro. Le debo la vida a la medicina moderna. Pero no solo a ella. Fue entonces cuando me encontré con el Hermetismo y por necesidad de sobrevivir entre en él
.
 

Esto que acabo de decir es importante a la hora de entenderme. Yo no entre en el esoterismo hermético para alcanzar ninguna forma de salvación de mi alma o cosa similar. Jamás entenderé a la gente que busca eso en el esoterismo. Además en ese momento yo aun me movía dentro del malteísmo. Yo entre para literalmente sobrevivir, ser capaz de resistir a la muerte el tiempo suficiente para hacer algo que anhelaba hacer mucho más de lo que desee jamás la vida y siendo la vida, y ese alargar la vida, una herramienta para alcanzar mi objetivo. Por eso y para eso y solo por eso entro en el Hermetismo. Para mi la vida es tiempo, tiempo para intentar lograr algo que estimo más que la vida y es precisamente en busca de suficiente tiempo como entro en el Hermetismo; nada por lo tanto que ver con la forma en que habitualmente se interesa la gente por el el Hermetismo.

Pero claro, el Hermetismo es lo que es y hace lo que hace. Me dio tiempo pero no solo tiempo. Me cambio y en muchas cosas. Una de ellas fue mi forma de ver lo que llamamos mal y su presencia en el mundo. Eso me “curo” de mi malteísmo, abandone toda sospecha de que Dios, el dios del que me habían hablado, pudiera existir y en su lugar descubrí algo muy distinto. Lo que descubrí lo puedes llamar D-os si quieres, pero yo por la razón que ya conoces no le rindo culto.

Sucedió entonces que me quede sin culto.

Pero eche de menos tener un culto y sin prisa comencé a buscar uno nuevo.
No podía ser un culto abrahámico, tipo monoteísmo, pues no va conmigo. Solo el paganismo se adapta a mis necesidades al respecto. Y, encontré el dios adecuado, Mitra.

En realidad mi Mitraismo ocupa de forma natural el lugar de mi viejo luciferismo. Ambos son en el marco de una lucha entre el bien y el mal una toma de partido y compromiso a favor del bien, pero con una lucidez que el luciferismo mio no tenía. Ahora es una lucha pero entre la justicia y la angustia, y el Demiurgo ya no es un malvado si no alguien que no puede hacer lo que le sale de la gana por estar sometido a las leyes de la Naturaleza y ser parte de ella, y por lo tanto hace lo que puede, sí, pero solo lo que puede y necesita que le echemos una mano para cuidar el mundo y protegerlo de lo que los humanos llamamos mal. Él no puede crear un mundo que los humanos podamos ver como perfecto y sin mal. Se equivoca Leibniz cuando dice que Él da lugar al mejor mundo posible. En realidad a lo que da lugar es al único posible, y depende de nosotros que lo que llamamos mal prevalezca más o menos, que lo que llamamos bien triunfe más o menos. Ocurre simplemente que hay un metafórico “desbordamiento” del Ser que hace que todo lo posible tenga que ser en su lugar y momento, bien o mal da igual como lo veamos, pero podemos luchar a favor de uno de esos dos bandos y es aquí donde entra esa fuerza de la Naturaleza llamada Mitra, como toma de partido por una de esas dos opciones que en realidad, a cierto nivel son complementarias aunque al nuestro las vivamos como opuestas.

Bueno, en eso andaba yo cuando me encontré con Oscar y la existencia de otros paganos. Y esto ha hecho que de nuevo mi vida de un giro y estaré siempre en deuda con Oscar por el papel que ha jugado en ello y las facilidades que me dio para ello.

El caso es que:

Miro y lo que veo me hace pensar que se abre en estos tiempos una ventana de posibilidad interesante. El Paganismo vencido y humillado sigue poseyendo un tesoro, no es solo una forma de religión, es también, y aun antes que eso, una forma de ver el mundo, a uno mismo y a los demás que ha sido olvidada pero que guarda riquezas que la humanidad sigue necesitando y que difícilmente se pueden encontrar en otras partes.

Por eso y dado que parece que regresa no puedo evitar sentir la llamada a hacer lo que este en mis manos para que se desarrolle y goce de buena salud. Eso incluye por supuesto fundamentar su teología, pero además desarrollar el paganismo en otros campos, por ejemplo en el campo moral.

¿Lo voy acabar intentando hacer o lo voy dejar pasar?

No lo sé. Tampoco depende solo de mí, el viejo problema de salud de entonces a veces, aunque no con la ferocidad de entonces, vuelve hacer acto de presencia. No hay humano vivo que sepa si lo continuara estando dentro de un año, pero yo lo sé aun mucho menos que la mayoría.

Pero una cosa tengo clara. Responder a esa llamada me requerirá, si lo hago, muchos años de mi vida. Por eso ya no siento que el tiempo sea mio, es de la respuesta e ignoro si dispondré de tiempo suficiente.

Parte de la respuesta, por supuesto, es desarrollar una base para la gnosis pagana. Pero considero más urgente, prioritario, una teología y una moral y aun otras cosas antes que la gnosis.

¿Que me ocurre entonces con el esoterismo?

Lo primero que me ocurre es que hay muchos en el siglo XX que han hablado en nombre de él. Y montañas de discípulos. Yo lo siento pero buena parte de esas enseñanzas las considero disparatadas y tengo mis motivos para ello. No tengo ningún interés personal en entrar en debate con esa gente, para empezar yo en esoterismo no veo mal la existencia de velos y considero que eso son, o para eso sirven, dichos disparates. Por otro lado si alguien tiene fe en esos “maestros” por mi O.K. No veo ningún problema en ello de la misma forma que no intento quitar su fe a una testigo de Jehovah tampoco veo necesidad de meterme con la fe que algunos tienen por ejemplo en Guénon. Si ellos la encuentran buena para mi con eso basta. Es gente que en realidad no basa sus creencias sobre esto en la experiencia personal, directa y a la vez real y por lo tanto no hay forma real de comunicarme con ellos, pues donde entra la fe la razón calla y si ellos no tienen experiencia en esto nadie se la puede aportar. Te voy poner un ejemplo que me ocurrió de esto último:

Entro en contacto por Internet con tres esoteristas cristianos muy influidos por René Guénon y casi lo primero que me dicen es que si pertenezco a la cultura occidental entonces solo las tradiciones abrahámicas me ofrecen una posible vía iniciatica ya que mi cultura me ha hecho ser solo compatible con sus formas culturales, monoteistas. Lo niego, en vano, pues veo que los tres opinan igual y se refuerzan mutuamente sin lograr argumentarlo ni pedirme argumentos. ¿Qué hago entonces?

Yo podría hacerles recordar que cuando los paganos se pasaban al Cristianismo no habían sido criados en la cultura cristiana y no por ello los consideran incapacitados para asumir el Cristianismo. Que cuando un misionero Cristiano logra convertir a un chino, por ejemplo, no por ello estos tres lo consideran menos cristiano que a ti.

O en vez de usar contraejemplos podría llenar dos paginas o al menos un párrafo con argumentos.

Pero, ¿qué ganaría yo con ello, qué ganarían ellos con ello? Nada.

Mis encuentros con esoteristas de la llamada Tradición Unánime, Filosofía Perenne, etc fueron desencuentros y jamás verdaderos encuentros. No es el caso de los tres antes mencionados pero en general conservo un muy mal recuerdo de ellos, en especial de un encuentro en Madrid. Por lo tanto ante esa gente prefiero callar.

Ante ese tipo de gente es mejor callar.

¿Tú eres esoterista cristiano?

Pues mejor, me alegra que lo seas, me viene incluso bien, pero tú eres tú y no te pareces a los “seguidores de” que yo me he encontrado.

El hecho es que mi forma de concebir el esoterismo propiamente pagano no es como el esoterismo de tipo abrahámico se concibe a si mismo y mucho menos como imagina al pagano. Y, tengo poco tiempo para entrar en disputas bizantinas, que nada aportan.

Te voy poner otro ejemplo: resulta que de todo lo que ofrece el esoterismo como alcanzable por el ser humano yo solo he aceptado realizar una parte, me niego a seguir avanzando. Un energúmeno me dijo una vez que yo era peor que un animal pues un animal no sabe como hacer eso pero yo lo sabía y pese a ello no lo hacía.

Me niego por la sencilla razón de que esos caminos nos cambian y los cambios que a partir del punto en que me detuve se producen no los deseo. Eso un imbécil no lo entiende, pero con ello solo prueba que no ha dado ni un solo paso verdadero hacía la gnosis. Aquellos tres de los que antes hable creían que toda gnosis se inicia necesariamente a partir del amor, están equivocados, toda gnosis conduce necesariamente a, no lo voy llamar amor pues esa es una palabra demasiado deformada de tanto que se usa, lo voy llamar empatía pero no necesariamente parte de ello. Cualquiera con suficiente experiencia real sabe que podemos sacrificar en aras de algo que nos importa más nuestro avance en este campo y que hay cosas que valen más que la gnosis.

Un necio que alimenta a un niño hambriento vale más que un maestro en el campo de la gnosis si esta demasiado ocupado salvando almas como para perder su tiempo alimentando una boca hambrienta. Eso se puede ignorar al principio, incluso en el medio, pero es imposible llegar al final y no saber eso y el esoterismo que yo veo en esa gente ignora eso. Yo no quiero subir por la sencilla razón de que quiero hacer algo aquí a bajo y nadie mientras no sepa a que me dedico aquí abajo puede juzgar si soy o no peor que un animal y mucho menos que es lo que necesito para lograr mi búsqueda aquí.

No sé si me explico, Ángel, pero para mí la gnosis es la guinda del pastel no el pastel. Aunque admito que esa guinda si es una excelente escuela de repostería que te lleva a saber hacer mejores pasteles.

Por todo ello el esoterismo de tipo Filosofía Perenne en la actualidad me aporta muy poco, no me interesa. No niego que tengo desde el principio de hacerme la cuenta en Facebook algún me gusta a alguna pagina representativa de dicho esoterismo, pero solo fue por curiosidad de ver como les va y facilitarme la cosa por si algún día quiero volver por allí, pero un esoterista cristiano salvo que sea de tu estilo (que entonces sí) es algo que no despierta mi interés. Tengo sobre mi mesilla La Gran Triada de R. Guénon desde hace más de seis meses y apenas habré leído la décima parte del libro y es que aunque le tengo ganas siempre me aparecen libros de lectura más urgente, que me resultan más útiles y necesarios para lo que hago o busco hacer.

Por eso lo primero que he pensado es que no tengo tiempo para ese tipo de esoterismo.

Luego lo repense.

Quiera o no quiera, si vivo lo suficiente para ello, acabare tratando de desarrollar las bases a partir de las cuales se pueden entender los posibles esoterismos paganos. Entonces tendré que ocuparme de señalar puntos incompatibles entre esa forma de entender el esoterismo y por ejemplo el modo que tiene Evola. Supongo que por ello, y por si acaso termino llegando a ello, puedo ir preparando el terreno, ese grupo del que me hablas supongo que me ayudara a preparar el lenguaje adecuado para la exposición de argumentos.

Por lo que si esto que te acabo de contar no te hace decidir lo contrario, enviame la invitación para ese grupo. Lo peor que puede pasar es que tenga que leer, ver y callar. Pero en el articulo que compartiste de Corbin hay una expresión que nunca había visto en otra parte, “monoteísmo ingenuo”, aparte de que el texto me parece muy pero que muy bueno, el aprender una expresión como esa en un futuro me puede ser de mucha utilidad a la hora de comunicar lo que buscare decir, si es que llego a entonces claro.


P.D.: Sobre esta carta tengo que matizar una cosa: doy información aquí sobre mis circunstancias personales, no quiero explayarme en ello más de lo necesario por ello parte de lo que cuento de mis circunstancias puede ser entendido de un modo que no se ajusta del todo bien a la realidad, pero es que no quiero dar los detalles concretos, solo una orientación sobre cual es mi situación en la vida y como me posiciono en ella. Fuera de eso es una muy buena descripción de mi modo de vivir el esoterismo.
Sobre esta carta tengo que matizar una cosa: doy información aquí sobre mis circunstancias personales, no quiero explayarme en ello más de lo necesario por ello parte de lo que cuento de mis circunstancias puede ser entendido de un modo que no se ajusta del todo bien a la realidad, pero es que no quiero dar los detalles concretos, solo una orientación sobre cual es mi situación en la vida y como me posiciono en ella. Fuera de eso es una muy buena descripción de mi modo de vivir el esoterismo.

jueves, 17 de enero de 2019

Recientemente participe en un debate sobre teología pagana. Hasta ahora me parece que es el único del que he sacado algún provecho, se invito a formar parte de él a un sacerdote cristiano que finalmente no lo hizo. Acabado el debate me quede con ganas de continuar, y escribí algo pensando en ese sacerdote. Pero el debate hace demasiado que ha muerto ya y no sabía donde colocar el texto, me ha propuesto su muro de Facebook, lo que me parece genial. Quizá se nos unan otros y me parece significativo que elijamos el muro de un sacerdote cristiano antes que un foro pagano para continuar este debate. He modificado ligeramente el texto para adaptarlo a alguien que no haya tenido acceso al debate propiamente pagano. El texto es el siguiente:




Me temo que el debate lleva tantos días muerto que es síntoma de que ha terminado.( … ) Solo me queda pues daros las gracias por el debate a todos los participantes, ha sido un verdadero placer debatir con vosotros.

Ángel , es una lastima, ¿al final no te has animado?

Voy pese a ello a decir alguna que otra cosa que me parecería oportuno debatir contigo sobre este tema. Y aprovechar para ello tu propuesta de hacer uso de tu muro.

Lo primero decir que tras sostener que la teología neoplatónica es pagana, lo que me sorprende es que en un grupo de unos 13000 neo-paganos no me lluevan palos por ello. Al fin y al cabo el neoplatonismo dice cosas que si no las enmarcamos en un contexto pagano el que nos viene a la mente es el abrahámico en el cual las palabras neoplatónicas adquieren un sentido muy distinto e incompatible con el paganismo. Pero dado que tampoco se me ha preguntado sobre ello supongo que no se siente que sea necesario aclarar eso, por lo que dejaría así el asunto, sin entrar, así, en un nuevo problema ocasionado por los diferentes sentidos con los que se usa una misma palabra. Pero lo necesito contigo.

¿Qué es el Uno del que habla, por ejemplo, Plotino?

La Naturaleza es una y a la vez múltiple, pero esa Una no es el Uno, en mi opinión, del que habla el neoplatonismo. O sí, todo depende de como usemos las palabras. Mientras vemos sus dos aspectos, ser una y ser múltiple, como cosas separadas, distintas, la una de la otra esa ser una, de esa Naturaleza, no es ese Uno.

El llamado por ellos Uno es dicha Naturaleza, sí, pero vista a la vez con todas sus facetas, una y múltiple unidas, no vistas como separadas. Fundidas en una sola perspectiva. Entonces y solo entonces se puede hablar de la UNIDAD, una unidad que contiene a la diversidad y es a la vez contenida en cada forma de lo múltiple. En ese sentido lo múltiple no se puede añadir a esa Unidad pues ya forma parte de ella y fuera de ella no existe nada. Del mismo modo que tampoco le podemos añadir la unidad al Todo pues ya la tiene. Ese Uno es pues Todo, incapaz de existir sin la multiplicidad que lo constituye. Si es Todo entonces solo puede ser uno, ya que de existir dos ese uno ya no sería todo. Pero dado que es Todo para que ese Uno exista hasta la más humilde mota de polvo debe existir, de forma plena, en Él y de lo contrario ese todo ya no sería todo.

Pienso que la diferencia entre el Paganismo y las tradiciones monoteístas gira precisamente entorno a la forma de entender esto.

El Uno, por ejemplo, neoplatónico incluye en su concepto el ser de forma “orgánica” a la vez uno y múltiple, sin poder existir tales cosas, salvo como perspectivas, por separado. Cada una de esas dos facetas existe gracias a existir la otra.

Usando un lenguaje abrahámico D-os es D-os gracias a que el Mundo es el Mundo, sin el Mundo D-os no podría existir, ya que el propio Mundo es un aspecto esencial de D-os. De hecho D-os no crea el mundo, salvo dentro del mito, en la realidad el mundo visible es el aspecto visible de D-os.
A mi parecer esto en aquellos que se interesan por la gnosis, sea entendida o no de un modo pagano, no genera problemas de comprensión. No al menos entre aquellos que han avanzado en esa dirección.

Pienso que nada de lo que estoy diciendo le diría nada nuevo a Eckhart o a Margarite Porete, por poner dos ejemplos de místicos de la tradición cristiana o a Mansur Al Hallaj o a Ibn Arabi, por poner otros dos en este caso musulmanes. Eso no quiere decir que me parezca que todo místico de dichas tradiciones profundizaran tanto como si lo hicieron ellos en ese tipo de experiencia y por lo tanto pueden haber llegado a experiencias y conclusiones distintas a las de los otros. De hecho debemos señalar que tres de los cuatro nombrados murieron asesinados, dos de ellos por sus creencias religiosas, el tercero en morir de ese modo no está claro el motivo y al cuarto no lo mataron pero si se le persiguió y a saber como hubiera muerto de vivir un poco más. El hecho es que las tradiciones abrahámicas históricamente han tratado muy mal a aquellos de los suyos que se acercaron a, o desarrollaron una visión acorde con el paganismo de lo que es la trascendencia.

Hay un cuento que siempre me ha gustado, pues pienso que resulta muy revelador de lo que acontece, no solo en ese tipo de corriente religiosa, si no en general. Quizá lo conozcas...

El caso es que andaba Dios creando el mundo, ya había hecho la Tierra pero aun no al ser humano y llevado por la curiosidad quiso el diablo, acompañando por un criado, bajar a la Tierra a ver que era eso que Dios estaba haciendo. Andaban de asombro en asombro el diablo y su criado, ante las maravillas que veían había hecho Dios, cuando el criado sin previo aviso se abalanza sobre el diablo, lo arroja al suelo y se tiende protector sobre el a la vez que le grita “¡señor, señor, cuidado que aquí cerca hay una partícula de la verdad!”, se quita entonces el diablo de encima a su criado y le contesta “tranquilo, no pasa nada, que pronto Dios va crear al hombre y tan pronto el hombre vea esa partícula de verdad seguro que la institucionaliza”.

En mi opinión en los primeros tiempos del cristianismo probablemente hubo, al menos en buena parte de sus comunidades, una concepción de la divinidad que aunque monoteísta era en su forma de entender la trascendencia similar a la pagana. Pero pronto el Cristianismo fue institucionalizado, se convirtió en religión oficial y se corrompió. Entonces la “verdad” fue vista como enemiga de esa forma de cristianismo y comenzó no solo la persecución del paganismo si no también la de todo cristiano que conservara un recuerdo de esa “verdad”.

De esa forma nació como visión esencial para los cristianos la de un Dios capaz de existir sin la creación y separado en su ser de ella por un abismo infranqueable para las fuerzas humanas. Convirtieron un aspecto esencial de Dios en algo ajeno a él, en algo de existencia debida a un capricho de Dios y dejaron de ver el la naturaleza como de existencia necesaria y pura necesidad que Dios tiene para ser Él a su vez. De esta forma a la trascendencia pagana le añadieron ellos una nueva forma de entender la trascendencia, una que coloca lo divino fuera de la vida y la vida la deja convertida en mero capricho de un ser preexistente a ella y externo.

Si D-os es ilimitado, tal y como creen las tradiciones abrahámicas y buena parte de los paganos, entonces no puede poseer limites, pero esto es una auto-contradicción ya que no poder tener limites es a su vez un limite. La única forma de solucionar la paradoja es que no tenga tal o cuales limites si no todos los limites, solo entonces puede ser realmente ilimitado. Al menos así lo veo desde el paganismo: al generar el mundo con su aspecto visible incluido D-os se genera a si mismo. Pero no se ve reconocer a las tradiciones abrahámicas ese hecho. Nada existe separado del Todo, ni de nada que forme parte de él, pero eso incluye al propio D-os, para ser necesita que todo sea en su momento y lugar oportuno. Por lo tanto nada es real, D-os incluido, sin ser junto con todo lo demás.

En mi opinión esta diferencia a la hora de entender la divinidad es lo que hace imposible hacer una síntesis entre las teologías paganas y las abrahámicas.

La realidad es a la vez una y múltiple, y esa multiplicidad se genera a partir de dicha unidad por estar formada esta unidad por algo que estando más allá de nuestra capacidad de conocimiento deducimos pese a ello que es de naturaleza ilimitada. Pero en ningún momento se abre un abismo entre esa unidad y esa multiplicidad, ambas características son esenciales, funcionan como las dos caras de una misma moneda entre las cuales no hay fronteras. Esa es la postura pagana al respecto; en cambio las tradiciones abrahámicas parecen considerar que entre ambas caras existe un vació, una distancia insalvable, infinita.

En mi opinión:

El recuerdo de la vieja forma de entender la trascendencia solo se conservo dentro del esoterismo (con “s”) y aun eso a duras penas y no siempre bien comprendida. En el exoterismo (esta vez con “x” ) en cambio esa verdad la perdió y de hecho se dedico a perseguirla.

Un problema que hemos tenido a lo largo del debate, yo, Oscar e Iolair, es que cada cual usa las palabras con el sentido que le sale de la gana y de ese modo no hay forma de entenderse. Vivimos y nos relacionamos bajo la maldición bíblica de la confusión de lenguas, puedo no estar de acuerdo con la explicación que le dais pero el hecho es innegable. Temo que a la hora de debatir entre paganismo y cristianismo, sobre teología, la confusión aun sea mayor. Pero a mi parecer no debiera ser así, es más lo que nos une que aquello que nos separa.

La diferencia a la hora de entender lo que es la trascendencia divina en el exoterismo pagano y el cristiano la veo inmensa e insalvable. A nivel esotérico en cambio dudo que exista tal diferencia. Conoces mucho mejor que yo el esoterismo cristiano, ya me dirás si en esto estoy o no equivocado.

De estar en lo cierto, a nivel gnosis, mística llevada a sus últimas consecuencias, expresamos lo que encontramos de modo muy diferente, pero lo expresado es lo mismo.

D-os en efecto NO es un ser entre otros seres, si no algo de naturaleza diferente a todo ser. Nos contiene y a la vez le contenemos. Todo lo produce, pero nos necesita para ello. Nuestro hacer forma parte de su hacer. ¿Es esto cierto también para vosotros?

Dentro del debate en el foro pagano hubo a este respecto tres posturas diferentes.

Oscar no acepta que en el paganismo clásico se haya rendido culto a D-os. Lo acepta en el actual pero a regañadientes. En su opinión solo el politeísmo sin influencias de corte monoteístas es propiamente pagano.

Iolair cree que ese culto seguramente si existió ya entonces y que en todo caso es correcto rendir culto a D-os ademas de a los dioses que serian por así decir expresiones, formas, aspectos de D-os, o si lo prefieres, de un modo que me recuerda mucho a la Santísima Trinidad pero multiplicado hasta el infinito si hace falta.

Aunque por supuesto sería lo adecuado que lo contaran ellos aquí pues vete a saber hasta que punto mi forma de interpretar su pensamiento es fiel realmente a lo que piensan.

Yo sostengo que rendir culto a D-os es compatible con el paganismo, aunque no me atrevo a afirmar, al menos por ahora, que poco sé, que en el pasado tal cosa se hiciera ya. Pero mientras Iolair no toma postura sobre si se debe o no realizar dicho culto yo en cambio lo acepto como normal pero a la vez lo desaconsejo, como innecesario y perjudicial en la gnosis. Mi motivo es que al rendir culto estamos imaginando a D-os de tal o cual forma y de ese modo convirtiendo, aunque no lo queramos a D-os en “Dios”, pero D-os no es nada que podamos imaginar por lo que prefiero si hablo de D-os hacer lo que aprendí del Judaísmo si bien no sé si ellos lo hacen o no por el mismo motivo, yo no lo hago por haber recibido mandamiento alguno al respecto si no para no olvidar jamás que “NO SÉ”, por la misma razón, y contrariamente a lo que he visto hacer a otros jamás escribo divinidad con mayúscula cuando uso la palabra para referirme a D-os. De hecho considero que D-os es real, pero que Dios no es D-os si no un producto de nuestra imaginación y real solo en ella.

Soy consciente de que, aun si estoy en lo cierto y dicha forma de culto dificulta la gnosis por ser una forma de RE-velar (volver a velar que no desvelar), dicho culto favorece y facilita mucho los inicios en gnosis. Pero ante la disyuntiva prefiero sacrificar esto último que lo otro, el principio antes que el final. Pero considero que para esto cada cual es un mundo en si mismo y que nadie puede saber cual de las dos opciones es la mejor para otro. Lo que a algunos les funciona mejor a otros les puede funcionar peor. Considero que si alguien opta por un tipo u otro de tradición, paganas o abrahámicas, y lo hace bien informado eso se debe entre otras cosas a que dicho culto le conviene o no para tales cosas; por lo que lo desaconsejo pero solo dentro del paganismo. Es evidente que las tradiciones abrahámicas se basan en él, por algo sera digo yo, saben trabajar con él, cosa que el Paganismo mal sabe hacer; del mismo modo el Paganismo sabe trabajar sin él cosa que a las tradiciones abrahámicas les resulta imposible. Paganismo o Cristianismo, ¿que opción es mejor?, pues depende de cada cual, no a todos nos convienen los mismos zapatos a la hora de emprender un camino. A mi parecer en esto no existe una vía universal, cada cual necesita la suya propia. Y, la pluralidad de opciones es un tesoro en el que cada una de ellas aporta, suma, da.

Vosotros rendís culto a D-os y a la Trinidad, nosotros a los dioses y algunos además a D-os. Pero debiéramos ser capaces de entendernos, al fin y al cabo usamos mapas diferentes, pero el territorio es el mismo; lenguajes distintos pero para hablar de lo mismo, ¿me equivoco? A nivel esotérico pienso que no, a nivel exoterico me temo que sí :-(





Un cambio, forzado, de planes


Mi encuentro con el neo-paganismo, el paganismo actual, ha sido una profunda decepción.

Un paganismo que demuestra tener alergia a otras modos de entender lo religioso y que hasta hace gala de desprecio y manifiesta intolerancia hacia otras formas de religión, ese paganismo nuevo, ¿hasta que punto puede considerarse realmente paganismo?

Si algo caracterizo al Paganismo más que otras cosas eso fue su tendencia a la tolerancia y el dialogo. Para el Paganismo otras formas de religión nunca, jamás, son el enemigo; el enemigo es la ignorancia y aun más la ignorancia propia que la ajena.

Para nada veo reflejada en el neopaganismo mi forma de entender el Paganismo y aun menos mi forma de vivir el Paganismo.

Me resulta evidente que los seres humanos tenemos una fuerte tendencia a vivir ejerciendo la intolerancia hacia todo aquello que no entendemos y a la vez de inventarnos mentiras sobre lo que no comprendemos que sustituyen en nuestra imaginación a una descripción fiel de lo que ni hemos entendido ni queremos entender. Lo que genera graves problemas de convivencia entre humanos y es aquí donde aparece este neopaganismo para ser una parte más del problema y no, para nada, de la solución.

Si hablo de Paganismo tengo que hablar de tolerancia y anhelo de entenderse con él que es diferente. Pero si hablo de neopaganismo ya no puedo hablar ni de esa tolerancia ni de ese anhelo. Por ello he terminado comprendiendo que me equivocaba al creer que si hablaba de neopaganismo estaba hablando de un subtipo de Paganismo La razón es esa presencia en el neo-paganismo de un contenido que claramente es contrario, opuesto, e incompatible con el Paganismo. Un “paganismo” que sabe ser intolerante no es una forma de Paganismo. Es un seudopaganismo.

La palabra “neopaganismo” es confusa, pues nos referimos con ella tanto a manifestaciones genuinas de verdadero Paganismo en la actualidad, como a otras que de paganismo solo tienen los ropajes y que olvidan como reza el refrán que “aunque el monje se vista de seda en monje se queda”.

Si por neopaganismo nos referimos al paganismo actual este es solo una parte de lo que se viene llamando neopaganismo. Esa parte se encuentra entremezclada con formas religiosas incompatibles con el Paganismo, he visto como se hacia una llamada a “defender a nuestros dioses” del dialogo con otras formas de religión, tal cruzada, ya que no nos engañemos cruzada es la queramos llamar o no así, evidentemente plagia algo que ni es pagano ni lo puede ser. He visto como se ponen foros cristianos que hacen gala de intolerancia hacia otras religiones como ejemplo a seguir en esto para el neopaganismo, pretendiendo convertir de ese modo la intolerancia cristiana en maestra de la intolerancia neopagana. He visto maldecir a una religión ajena solo por ser una religión mil veces difamada. Demasiadas cosas he visto incompatibles con el Paganismo. Y, pese a ello también he visto con frecuencia un verdadero talante pagano en los foros neopaganos. El neo-paganismo es un saco en el que se encuentran metidos y confundidos los paganos actuales con otros que de paganos bien poco o nada tienen.

Es posible que para aquellos que se interesan en los fenómenos sociales todo esto carezca de importancia. Lo entiendo. Un sociólogo juzga, como es natural, a partir de lo que ve, si te rodeas de dioses paganos eres para él un pagano, de la misma forma que si te rodeas de cruces y biblias eres a sus ojos un cristiano. Pero desde el punto de vista puramente religioso la cosa ya no funciona de ese modo. Desde el punto de vista religioso también, que conste, se juzga por lo que se puede ver, si es que se puede ver, pero lo que se mira ya no es lo mismo que mira un sociólogo.

Desde el punto de vista religioso lo único que importa es lo que crees, lo que sientes, lo que haces. Eso y solo eso y no el modo en que revistes tu vida es lo que nos puede decir si perteneces o no, si has hecho tuya, si realmente vives tal o cual religión.

Un cristiano que no vive su religión no es realmente un cristiano desde el punto de vista de la religión. Lo mismo ocurre con el Paganismo. O sientes y actuás como pagano o no lo eres. La intolerancia, sobre todo en su forma religiosa, no es compatible con el Paganismo, por lo tanto todo aquel que la sienta, la viva, la ejerza NO ES pagano y no lo es por la misma razón que no se puede ser pagano y a la vez creer en la virginidad de María en el momento de traer al mundo a su hijo Jesús. Puede ser lo suyo un tipo inadecuado de cristianismo-paganizado o un paganismo-cristinizado, si se quiere, pero no un verdadero paganismo.

Defender la tolerancia es defenderla incluso ante, y de, los intolerantes. En el Paganismo nada es bueno ni malo por si mismo, lo es siempre en relación a todo lo demás, formando el conjunto una armonía, un equilibrio que no se debe romper. Ese equilibrio exige que no se tolere la intolerancia. Permitir la intolerancia no es ser tolerante. Lo que me sitúa en una posición incomoda e imposible de sostener. Y, eso me llama a romper amarras con el paganismo.

Mi religiosidad es pagana, hay paganos entre los neopaganos, pero también hay allí un falso paganismo. Por lo tanto no se puede describir mi religiosidad como neopagana. Mi religiosidad es la de un paganismo actual que busca un modo moderno de entender y vivir el Paganismo. Un Paganismo capaz de entrar en dialogo y hasta en cooperación con otras formas religiosas, siempre y cuando dichas formas no desborden intolerancia por cada uno de sus poros. Eso significa que el neo-paganismo, que en su conjunto, no en todas sus partes, si desborda intolerancia queda fuera del campo de formas religiosas con las que puedo dialogar y sobre todo cooperar.

Eso me ha dejado K.O

Llevo desde que llegue a esa conclusión sin publicar ningún texto propio sobre religión, salvo si es en forma de comentario a textos de otros. Tratando de aquietar las aguas de mi desazón hasta que se calmen y me dejen ver lo que debo hacer y de que modo lo debo hacer. Pero las aguas no se dejan aquietar.

Inútilmente pasa el tiempo, nada cambia.

Esta noche pasada del 24 al 25 de Diciembre he tomado una decisión. Dado que no me puedo deshacer de esta desazón mía la tendré que cabalgar y hacer virtud del defecto, le voy a dar alas y dejar que sea ella la que me mueva, pero “intentando” llevar yo las riendas para que me haga ir hacia donde quiero ir. Hacia un paganismo moderno que merezca ser llamado Paganismo.

Dado que no sé de que modo va soplar el viento ni si yo sabre o no torear ese viento de momento tampoco sé que es lo que voy hacer o dejar de hacer. Solo sé una cosa, que mis planes respecto a mi relación con el neo-paganismo y el Paganismo necesariamente van cambiar, pues he visto que no sirven.

Hoy un blog sobre filosofía y paganismo ya no me parece urgente. Hoy lo urgente me parece un blog sobre el Paganismo de ayer, hoy y mañana. Un blog sobre un paganismo que no sepa, ni quiera, ni pueda ser intolerante.

Es hora de volver a “casa”, barrer el polvo para fuera y preparar la comida. Fue un error, fruto del desconocimiento, buscar esa “casa” en el neo-paganismo. Pero hoy, aunque me duela, sé algo que ayer no sabía.

Por eso sin saber muy bien por donde va, hoy he comenzado el camino que aspiro a descubrir y seguir. Por eso aunque aun no sé que forma van acabar tomando, el hecho es que, los planes han cambiado.

Y, es que los mapas que yo estaba usando no llevan a donde busco llegar.

¿HAY UNA TEOLOGÍA MILESIA?

Tras analizar la filosofía de los milesios, es decir de la de los tres primeros filósofos griegos, me pregunto si puede haber en ellos unos...