Recientemente, en conversación privada
con un neopagano muy amigo de los aspectos más complejos del
Paganismo, me he dado de cuenta que probablemente son muchos los que
hoy confunden “Naturaleza” con “Cosmos”. Pero esas dos
palabras tienen significados claramente distintos en el antiguo
paganismo al que poseen hoy.
Esa confusión vuelve imposible
comprender antiguos textos paganos, más cuando son especialmente
complejos. Y, obliga a terminar dándoles un tinte monoteísta que
viola y oculta su significado real.
Eso me ha decidido a tratar de aclarar aquí esos
términos. Lo que voy decir al respecto no lo considero una simple
opinión personal mía y pese a ello todo lector de estas palabras
mías, que quiera luego adentrarse en textos paganos especialmente
complejos, debe tratar mis palabras como mera opinión personal, por
la simple y sencilla razón de que todo aquel que quiera profundizar
en esos aspectos del Paganismo es así como debe comportarse siempre,
tanto ante mis palabras como ante cualquier otras, las suyas propias
incluidas.
¿Qué es el Caos?
Aquí, el Caos es el estado original,
primigenio, de la Naturaleza. Lo digo en sentido lógico, no en un
sentido histórico o temporal. Lo primero fue el Caos. Ya dedique un
texto cuyo enlace dejo aquí a hablar
sobre los múltiples significados de la palabra “caos”. El que
estoy usando aquí es el primero de ellos.
El Caos no es por tanto lo que en el
neopganismo se llama Naturaleza si no aquella parte de la Naturaleza
que es desde un punto de vista de la lógica lo que sostiene a toda
la Naturaleza y la hace posible.
El Demiurgo es esa fuerza o poder que
tiene el propio Caos para auto-ordenarse dando lugar a un orden sin
necesidad de ninguna fuerza ajena a todo ello, es decir sin nada
parecido al dios del que habla el monoteísmo.
El Cosmos es el resultado de ordenar
las fuerzas del Caos de modo tal que da lugar a una realidad
ordenada, coherente, armónica y equilibrada. A esa palabra Cosmos van
asociadas connotaciones de belleza. Sin el Cosmos nada y desde luego
no nosotros podría existir. Es consecuencia inevitable de que el Caos
genera orden a través de una fuerza , el Demiurgo, que actúa
inevitablemente, no por capricho, siguiendo una ley de coherencia,
armonía y equilibrio a la que se encuentra sometido por lo que el
propio Cosmos se encuentra a su vez sometido a esa ley.
Por lo tanto Caos, Demiurgo (Creador) y
Cosmos son partes de la propia Naturaleza; que no existen separadas
las unas de las otras pues son mutuamente necesarias para que la
Naturaleza sea y funcione tal y como la Naturaleza es. Eso no impide
que las podamos “estudiar” por separado de un modo similar a como
un medico puede estudiar por separado el corazón de los pulmones,
pero a la vez todo medico sabe que corazón y pulmones no pueden
existir por separado.
Por ello tanto el Caos como el Demiurgo
pueden ser vistos o expresados como externos al Cosmos, pero no como
externos a la Naturaleza (sobre la cual ya he escrito en otra ocasión
a la que os dejo un enlace aquí ).
Por ello si os encontráis en uno de
esos viejos textos paganos que os hablan de un dios externo al
Cosmos, ese dios es el Demiurgo que como crea el orden, es decir el
Cosmos, a partir del Caos es lógicamente anterior al Cosmos; pero que
en ningún momento es él y para nada y en modo alguno externo a la
Naturaleza, si no al contrario es él esa parte de la Naturaleza que
le permite a ella pasar de su estado caótico a su estado ordenado.
Nada pero nada de nada tiene pues ese dios creador que ver con el
dios del monoteísmo.
Las palabras ya no significan lo que
significaban, por eso hay que ir con mucho cuidado al leer viejos
textos paganos, sobre todo si son especialmente profundos, o en caso
contrario leeremos un discurso monoteísta o casi monoteísta donde lo
que había en realidad era un discurso pagano que ya no sabemos leer.
Por desgracia saber diferenciar adecuadamente entre Caos, Demiurgo y
Cosmos es esencial pero por si solo no basta; eso solo es un grano de
arena que necesita de muchos más para que pueda marcar la
diferencia, pero por algún lado hay que empezar y el mejor comienzo
en esto es tomar consciencia de que es imposible traducir de modo
adecuado un viejo texto pagano de ese tipo al lenguaje actual por la
sencilla razón de que el lenguaje actual fue tomando forma a lo
largo de los siglos para hablar de monoteísmo y desde el monoteísmo
y por lo tanto no sirve tal y como esta hecho para traducir palabras
paganas que pese a estar históricamente emparentadas con las actuales
en realidad decían algo bien distinto a lo que dicen hoy las palabras
que usamos.
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