Recientemente participe en un debate sobre teología
pagana. Hasta ahora me parece que es el único del que he sacado
algún provecho, se invito a formar parte de él a un sacerdote
cristiano que finalmente no lo hizo. Acabado el debate me quede con
ganas de continuar, y escribí algo pensando en ese sacerdote. Pero
el debate hace demasiado que ha muerto ya y no sabía donde colocar
el texto, me ha propuesto su muro de Facebook, lo que me parece
genial. Quizá se nos unan otros y me parece significativo que
elijamos el muro de un sacerdote cristiano antes que un foro pagano
para continuar este debate. He modificado ligeramente el texto para
adaptarlo a alguien que no haya tenido acceso al debate propiamente
pagano. El texto es el siguiente:
Me temo que el debate
lleva tantos días muerto que es síntoma de que ha terminado.( … )
Solo me queda pues daros las gracias por el debate a todos los
participantes, ha sido un verdadero placer debatir con vosotros.
Ángel , es una
lastima, ¿al final no te has animado?
Voy pese a ello a decir
alguna que otra cosa que me parecería oportuno debatir contigo sobre
este tema. Y aprovechar para ello tu propuesta de hacer uso de tu
muro.
Lo primero decir que
tras sostener que la teología neoplatónica es pagana, lo que me
sorprende es que en un grupo de unos 13000 neo-paganos no me lluevan
palos por ello. Al fin y al cabo el neoplatonismo dice cosas que si
no las enmarcamos en un contexto pagano el que nos viene a la mente
es el abrahámico en el cual las palabras neoplatónicas adquieren un
sentido muy distinto e incompatible con el paganismo. Pero dado que
tampoco se me ha preguntado sobre ello supongo que no se siente que
sea necesario aclarar eso, por lo que dejaría así el asunto, sin
entrar, así, en un nuevo problema ocasionado por los diferentes
sentidos con los que se usa una misma palabra. Pero lo necesito
contigo.
¿Qué es el Uno del que
habla, por ejemplo, Plotino?
La Naturaleza es una y a
la vez múltiple, pero esa Una no es el Uno, en mi opinión, del que
habla el neoplatonismo. O sí, todo depende de como usemos las
palabras. Mientras vemos sus dos aspectos, ser una y ser múltiple,
como cosas separadas, distintas, la una de la otra esa ser una, de
esa Naturaleza, no es ese Uno.
El llamado por ellos Uno
es dicha Naturaleza, sí, pero vista a la vez con todas sus facetas,
una y múltiple unidas, no vistas como separadas. Fundidas en una
sola perspectiva. Entonces y solo entonces se puede hablar de la
UNIDAD, una unidad que contiene a la diversidad y es a la vez
contenida en cada forma de lo múltiple. En ese sentido lo múltiple
no se puede añadir a esa Unidad pues ya forma parte de ella y fuera
de ella no existe nada. Del mismo modo que tampoco le podemos añadir
la unidad al Todo pues ya la tiene. Ese Uno es pues Todo, incapaz de
existir sin la multiplicidad que lo constituye. Si es Todo entonces
solo puede ser uno, ya que de existir dos ese uno ya no sería todo.
Pero dado que es Todo para que ese Uno exista hasta la más humilde
mota de polvo debe existir, de forma plena, en Él y de lo contrario
ese todo ya no sería todo.
Pienso que la diferencia
entre el Paganismo y las tradiciones monoteístas gira precisamente
entorno a la forma de entender esto.
El Uno, por ejemplo,
neoplatónico incluye en su concepto el ser de forma “orgánica”
a la vez uno y múltiple, sin poder existir tales cosas, salvo como
perspectivas, por separado. Cada una de esas dos facetas existe
gracias a existir la otra.
Usando un lenguaje
abrahámico D-os es D-os gracias a que el Mundo es el Mundo, sin el
Mundo D-os no podría existir, ya que el propio Mundo es un aspecto
esencial de D-os. De hecho D-os no crea el mundo, salvo dentro del
mito, en la realidad el mundo visible es el aspecto visible de D-os.
A mi parecer esto en
aquellos que se interesan por la gnosis, sea entendida o no de un
modo pagano, no genera problemas de comprensión. No al menos entre
aquellos que han avanzado en esa dirección.
Pienso que nada de lo que
estoy diciendo le diría nada nuevo a
Eckhart
o a Margarite Porete, por poner dos ejemplos de místicos de la
tradición cristiana o a Mansur Al Hallaj o a Ibn Arabi, por poner
otros dos en este caso musulmanes. Eso no quiere decir que me parezca
que todo místico de dichas tradiciones profundizaran tanto como si
lo hicieron ellos en ese tipo de experiencia y por lo tanto pueden
haber llegado a experiencias y conclusiones distintas a las de los
otros. De hecho debemos señalar que tres de los cuatro nombrados
murieron asesinados, dos de ellos por sus creencias religiosas, el
tercero en morir de ese modo no está claro el motivo y al cuarto no
lo mataron pero si se le persiguió y a saber como hubiera muerto de
vivir un poco más. El hecho es que las tradiciones abrahámicas
históricamente han tratado muy mal a aquellos de los suyos que se
acercaron a, o desarrollaron una visión acorde con el paganismo de
lo que es la trascendencia.
Hay un cuento que siempre
me ha gustado, pues pienso que resulta muy revelador de lo que
acontece, no solo en ese tipo de corriente religiosa, si no en
general. Quizá lo conozcas...
El caso es que andaba
Dios creando el mundo, ya había hecho la Tierra pero aun no al ser
humano y llevado por la curiosidad quiso el diablo, acompañando por
un criado, bajar a la Tierra a ver que era eso que Dios estaba
haciendo. Andaban de asombro en asombro el diablo y su criado, ante
las maravillas que veían había hecho Dios, cuando el criado sin
previo aviso se abalanza sobre el diablo, lo arroja al suelo y se
tiende protector sobre el a la vez que le grita “¡señor, señor,
cuidado que aquí cerca hay una partícula de la verdad!”, se quita
entonces el diablo de encima a su criado y le contesta “tranquilo,
no pasa nada, que pronto Dios va crear al hombre y tan pronto el
hombre vea esa partícula de verdad seguro que la institucionaliza”.
En mi opinión en los
primeros tiempos del cristianismo probablemente hubo, al menos en
buena parte de sus comunidades, una concepción de la divinidad que
aunque monoteísta era en su forma de entender la trascendencia
similar a la pagana. Pero pronto el Cristianismo fue
institucionalizado, se convirtió en religión oficial y se
corrompió. Entonces la “verdad” fue vista como enemiga de esa
forma de cristianismo y comenzó no solo la persecución del
paganismo si no también la de todo cristiano que conservara un
recuerdo de esa “verdad”.
De esa forma nació como
visión esencial para los cristianos la de un Dios capaz de existir
sin la creación y separado en su ser de ella por un abismo
infranqueable para las fuerzas humanas. Convirtieron un aspecto
esencial de Dios en algo ajeno a él, en algo de existencia debida a
un capricho de Dios y dejaron de ver el la naturaleza como de
existencia necesaria y pura necesidad que Dios tiene para ser Él a
su vez. De esta forma a la trascendencia pagana le añadieron ellos
una nueva forma de entender la trascendencia, una que coloca lo
divino fuera de la vida y la vida la deja convertida en mero capricho
de un ser preexistente a ella y externo.
Si D-os es ilimitado, tal
y como creen las tradiciones abrahámicas y buena parte de los
paganos, entonces no puede poseer limites, pero esto es una
auto-contradicción ya que no poder tener limites es a su vez un
limite. La única forma de solucionar la paradoja es que no tenga tal
o cuales limites si no todos los limites, solo entonces puede ser
realmente ilimitado. Al menos así lo veo desde el paganismo: al
generar el mundo con su aspecto visible incluido D-os se genera a si
mismo. Pero no se ve reconocer a las tradiciones abrahámicas ese
hecho. Nada existe separado del Todo, ni de nada que forme parte de
él, pero eso incluye al propio D-os, para ser necesita que todo sea
en su momento y lugar oportuno. Por lo tanto nada es real, D-os
incluido, sin ser junto con todo lo demás.
En mi opinión esta
diferencia a la hora de entender la divinidad es lo que hace
imposible hacer una síntesis entre las teologías paganas y las
abrahámicas.
La realidad es a la vez
una y múltiple, y esa multiplicidad se genera a partir de dicha
unidad por estar formada esta unidad por algo que estando más allá
de nuestra capacidad de conocimiento deducimos pese a ello que es de
naturaleza ilimitada. Pero en ningún momento se abre un abismo entre
esa unidad y esa multiplicidad, ambas características son
esenciales, funcionan como las dos caras de una misma moneda entre
las cuales no hay fronteras. Esa es la postura pagana al respecto; en
cambio las tradiciones abrahámicas parecen considerar que entre
ambas caras existe un vació, una distancia insalvable, infinita.
En mi opinión:
El recuerdo de la vieja
forma de entender la trascendencia solo se conservo dentro del
esoterismo (con “s”) y aun eso a duras penas y no siempre bien
comprendida. En el exoterismo (esta vez con “x” ) en cambio esa
verdad la perdió y de hecho se dedico a perseguirla.
Un problema que hemos
tenido a lo largo del debate, yo, Oscar e Iolair, es que cada cual
usa las palabras con el sentido que le sale de la gana y de ese modo
no hay forma de entenderse. Vivimos y nos relacionamos bajo la
maldición bíblica de la confusión de lenguas, puedo no estar de
acuerdo con la explicación que le dais pero el hecho es innegable.
Temo que a la hora de debatir entre paganismo y cristianismo, sobre
teología, la confusión aun sea mayor. Pero a mi parecer no debiera
ser así, es más lo que nos une que aquello que nos separa.
La diferencia a la hora
de entender lo que es la trascendencia divina en el exoterismo pagano
y el cristiano la veo inmensa e insalvable. A nivel esotérico en
cambio dudo que exista tal diferencia. Conoces mucho mejor que yo el
esoterismo cristiano, ya me dirás si en esto estoy o no equivocado.
De estar en lo cierto, a
nivel gnosis, mística llevada a sus últimas consecuencias,
expresamos lo que encontramos de modo muy diferente, pero lo
expresado es lo mismo.
D-os en efecto NO es un
ser entre otros seres, si no algo de naturaleza diferente a todo ser.
Nos contiene y a la vez le contenemos. Todo lo produce, pero nos
necesita para ello. Nuestro hacer forma parte de su hacer. ¿Es esto
cierto también para vosotros?
Dentro del debate en el
foro pagano hubo a este respecto tres posturas diferentes.
Oscar no acepta que en el
paganismo clásico se haya rendido culto a D-os. Lo acepta en el
actual pero a regañadientes. En su opinión solo el politeísmo sin
influencias de corte monoteístas es propiamente pagano.
Iolair cree que ese culto
seguramente si existió ya entonces y que en todo caso es correcto
rendir culto a D-os ademas de a los dioses que serian por así decir
expresiones, formas, aspectos de D-os, o si lo prefieres, de un modo
que me recuerda mucho a la Santísima Trinidad pero multiplicado
hasta el infinito si hace falta.
Aunque por supuesto sería
lo adecuado que lo contaran ellos aquí pues vete a saber hasta que
punto mi forma de interpretar su pensamiento es fiel realmente a lo
que piensan.
Yo sostengo que rendir
culto a D-os es compatible con el paganismo, aunque no me atrevo a
afirmar, al menos por ahora, que poco sé, que en el pasado tal cosa
se hiciera ya. Pero mientras Iolair no toma postura sobre si se debe
o no realizar dicho culto yo en cambio lo acepto como normal pero a
la vez lo desaconsejo, como innecesario y perjudicial en la gnosis.
Mi motivo es que al rendir culto estamos imaginando a D-os de tal o
cual forma y de ese modo convirtiendo, aunque no lo queramos a D-os
en “Dios”, pero D-os no es nada que podamos imaginar por lo que
prefiero si hablo de D-os hacer lo que aprendí del Judaísmo si bien
no sé si ellos lo hacen o no por el mismo motivo, yo no lo hago por
haber recibido mandamiento alguno al respecto si no para no olvidar
jamás que “NO SÉ”, por la misma razón, y contrariamente a lo
que he visto hacer a otros jamás escribo divinidad con mayúscula
cuando uso la palabra para referirme a D-os. De hecho considero que
D-os es real, pero que Dios no es D-os si no un producto de nuestra
imaginación y real solo en ella.
Soy consciente de que,
aun si estoy en lo cierto y dicha forma de culto dificulta la gnosis
por ser una forma de RE-velar (volver a velar que no desvelar), dicho
culto favorece y facilita mucho los inicios en gnosis. Pero ante la
disyuntiva prefiero sacrificar esto último que lo otro, el principio
antes que el final. Pero considero que para esto cada cual es un
mundo en si mismo y que nadie puede saber cual de las dos opciones es
la mejor para otro. Lo que a algunos les funciona mejor a otros les
puede funcionar peor. Considero que si alguien opta por un tipo u
otro de tradición, paganas o abrahámicas, y lo hace bien informado
eso se debe entre otras cosas a que dicho culto le conviene o no para
tales cosas; por lo que lo desaconsejo pero solo dentro del
paganismo. Es evidente que las tradiciones abrahámicas se basan en
él, por algo sera digo yo, saben trabajar con él, cosa que el
Paganismo mal sabe hacer; del mismo modo el Paganismo sabe trabajar
sin él cosa que a las tradiciones abrahámicas les resulta
imposible. Paganismo o Cristianismo, ¿que opción es mejor?, pues
depende de cada cual, no a todos nos convienen los mismos zapatos a
la hora de emprender un camino. A mi parecer en esto no existe una
vía universal, cada cual necesita la suya propia. Y, la pluralidad
de opciones es un tesoro en el que cada una de ellas aporta, suma,
da.
Vosotros rendís culto a
D-os y a la Trinidad, nosotros a los dioses y algunos además a
D-os. Pero debiéramos ser capaces de entendernos, al fin y al cabo
usamos mapas diferentes, pero el territorio es el mismo; lenguajes
distintos pero para hablar de lo mismo, ¿me equivoco? A nivel
esotérico pienso que no, a nivel exoterico me temo que sí :-(
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