lunes, 22 de julio de 2019

El mito de Occidente

Todas las culturas, al igual que todas las religiones, tienen sus mitos. La cultura occidental simplemente no es una excepción. Nada que reprocharle por ello, simplemente ocurre que los seres humanos funcionamos por naturaleza de ese modo.

Un mito es un discurso que nos relata una historia, repleta de sentidos simbólicos, que nos permite hilvanar un sentido a nuestra vida y de esa forma darnos una orientación sobre lo que sentir, hacer, buscar y querer, esperar, que vivir y que ver; nos proporciona una visión coherente del mundo, de nosotros mismos y de los demás, guiando de esa forma nuestro modo de actuar ante la vida, ante los demás y ante nosotros mismos. Que el mito deba darnos todo eso no quiere decir que para ello necesite ser coherente, dado que es simbólico se puede permitir ser racionalmente incoherente o lo que es lo mismo puede permitirse el lujo de ser irracional.

Un tipo de mitos tiene por función darnos una explicación de cuales son nuestros orígenes. En el caso de estar dentro de una religión eso puede tomar la forma de una cosmogonía, es decir de un mito que nos explica el modo en el que nace el mundo. Dentro de una cultura la explicación de nuestro origen toma la forma de explicación del nacimiento de dicha cultura. Occidente, tiene por supuesto un mito sobre el origen de Occidente, la historia de Occidente convertida en mito y basado a la vez en verdades por un lado y mentiras por otro, pero ese es el mito que los occidentales se cuentan a si mismos y que de ese modo se transmite y reproduce de una generación a otra, marcando no solo la forma en que los occidentales se ven a si mismos si no también generando el modo en que los occidentales ven a las demás culturas.



Según ese mito, hubo un tiempo en el que Occidente como cultura no existía, pero la humanidad ya existía, era una humanidad en un estado patético de evolución cultural. Esa humanidad se encontraba dominada por la incapacidad de hacer un adecuado uso de la razón, no eran menos inteligentes que hoy en día, pero aun no sabían aprovechar su inteligencia por lo que vivían sin hacer uso de la razón. Por eso eran gentes obligados a caer en las supersticiones más absurdas y faltos de ciencia buscaban explicar el mundo en el que vivían a través de discursos irracionales, llevados por el miedo a la vida y a la muerte crearon religiones absurdas pero bellas, repletas de dioses, pues incapacitados para comprender lo que es el Sol, la Luna, el trueno, etc la única explicación sensata que le podían dar a ello es que tales cosas eran dioses.

Así andaba la cosa, según ese mito, cuando en tierras de Grecia y hace de esto unos 2500 años se produjo lo que con frecuencia, los que enseñan este mito, llaman el “milagro griego”, fruto de lo que califican de “genio griego” y es que ese mito reconoce no tener una explicación racional para lo que según él, entonces y allí, sucedió. ¿Qué sucedió?, pues ocurrió que de repente un puñado de seres humanos se dio de cuenta que las explicaciones irracionales de aquellos mitos religiosos de entonces eran no solo insuficientes, eran y esto es lo importante insatisfactorios, simples mentiras y sobre todo eran ajenos e incompatibles con la razón. Estos fueron los primeros seres humanos que por primera vez fueron de verdad racionales y comenzaron a usar la razón en lugar de los mitos. A ese inicial puñadito de seres humanos le siguió otro puñado encantados con el descubrimiento del fuego, perdón quise decir de la razón, y de todas las posibilidades que esta ofrecía y ofrece al ser humano. Ese conjunto de seres humanos que si hacían uso de la razón pasaron a la historia de Occidente con el nombre de filósofos y lo que ellos hacían con el de filosofía. Por lo tanto para Occidente la filosofía nace fuera del mito y contra el mito. Esto al menos es lo que se me enseño cuando a los diecisiete años me dieron en el instituto clase de historia de la filosofía, y lo que aun se continua enseñando en esa asignatura, a día de hoy, por la mayor parte del profesorado de esa asignatura. De esa forma se transmite el mito de que en la antigüedad una cosa eran los paganos, puro mito irracional y otra bien diferente los filósofos que despreciando la irracionalidad de los paganos entre los que vivían y sin ser contaminados por ella se entregaban al ejercicio de la razón.

En eso andaba la humanidad, en solo esa parte del mundo, cuando apareció a lo grande un nuevo tipo de religión, uno conocido con el nombre de monoteismo. El monoteísmo afirma la existencia de un solo dios lo que, según ese mito, es mucho más racional que creer en la existencia de muchos, pues con creer en uno basta para que quede explicada la existencia del Sol, la Luna y el trueno ya antes mencionados. Claro que según este mito y como ya hemos señalado la religión y la razón no siempre suelen llevarse bien, es más suelen llevarse fatal una con la otra. Pero lo que importa es que las viejas formas de entender la religión, conocidas con el nombre de paganismo, aunque se dieron prisa en tratar de ponerse a la altura de la nueva era por su propia naturaleza politeistas, es decir inferiores, y fracasaron. Hubo nobles intentos de salvar algo del politeismo, como fueron por ejemplo el Orfismo y el Hermetismo, donde a toda prisa se intentaba combinar el viejo politeísmo con el nuevo monoteísmo, incluso el Neoplatonismo participo en esa lucha desesperada y destinada al fracaso pues las gentes le habían pillado gusto a eso de ser racionales y el Paganismo estaba condenado a morir en el altar de la razón. De ese modo y de forma natural el monoteísmo desplazo en esas tierras la superstición pagana y lo termino enviando al cubo de la basura. Eso sí, antes se aseguro de tomar de él todo adorno para la nueva cultura que valiera la pena salvar y por supuesto tomo sobre sus hombros la tarea de explicar racionalmente el mundo, para lo que previamente se apoyo en el largo esfuerzo que los filósofos que vivieron entre los paganos pero no eran verdaderos paganos, pues no eran irracionales, habían realizado desde la razón y a favor de ella.

Y, fue así como el Cristianismo termino haciéndose dueño de un continente entero, a golpe de pura razón. De ese modo nació ese periodo de la historia al que llaman Edad Media. Aquí el mito que Occidente se cuenta a si mismo sobre si mismo parece dividirse en dos partes. Tiene dos ramas. Una la de los amigos del Cristianismo que sostiene que en el fondo razón y religión, cuando por religión se entiende Cristianismo, pueden llevarse bien y que la Edad Media fue una época histórica repleta de fe religiosa y uso, a la vez, de la razón; y aquellos otros que consideran que no hay modo de que razón y religión sean compatibles, o simplemente no son precisamente amigos del Cristianismo, y por ello sostienen que la Edad Media fue una noche oscura y sin luz alguna en la historia de la humanidad.

Sea como sea, ambas formas de contar el mito se vuelven a unir cuando a la Edad Media le sigue el Renacimiento y se vuelve la vista al pasado pagano y aun más al pasado filosófico y de nuevo se retoman viejos adornos del Paganismo y algunas razones de los filósofos anteriores que parecían estar olvidadas. Y de esa forma termina pasando el Renacimiento y empiezan a llegar ya tiempos más modernos. Para entonces por supuesto América ya ha sido conquistada por los europeos, conquista fácil donde las haya por la simple razón que de norte a sur ese “nuevo” continente estaba solo ocupado por politeístas y descubierto por la razón en su forma de monoteísmo racional le fue muy sencillo a este, con solo unos puñados de europeos, hacer caer imperios paganos y luego ir tomando más y más tierras, y colocando más y más gente a salvo de la sinrazón y bajo la tutela del monoteísmo y todo lo que ello conllevaba de racional.

La razón, la lucha contra el mito, eso es lo que hizo fuerte a Occidente, o eso nos enseñan o quieren enseñar. Y, Occidente termino volviéndose todo un gigante ante las victimas de la sinrazón. La razón, acompañada según algunos por el Cristianismo, en oposición a él según otros, hace que Occidente descubra toda una serie de grandes avances científicos, sociales, morales y un largo etc.
Y, ya no hay cultura, civilización, o pueblo que se le pueda oponer y es que Occidente durante esa época de su historia que llama Ilustración descubrió que al ser humano se le define como animal racional, no simbólico, y eso le volvió ya tan racional por fin que hasta el Cristianismo comienza a temblar bajo la mirada de la razón, que lo observa, juzga y con frecuencia condena.

De esa manera Occidente, por méritos propio, e invalidez de lo ajeno, termina haciéndose dueño del planeta que llamos Tierra, poniéndole un bozal al cristianismo para que no muerda y transmitiendo al resto de la humanidad la luz de la razón. Ese es el origen y la grandeza de Occidente, al menos según el mito que Occidente se cuenta a si mismo y todo comenzo cuando una serie de señores gracias a un milagro y el genio de un pueblo decidieron que ya era hora de dejar de ser paganos para comenzar a ser racionales.

Pero todo lo que nace muere y Occidente no es una excepción, muere de éxito, de cansancio, de falta de fe en si mismo pues cada vez son más los occidentales que sospechan que sus mitos también son mitos, y que donde ellos solo veían mitos ajenos quizá si se fija uno bien lo que se ve en realidad son razones ajenas.Occidente muere hoy a manos de Occidente, poco a poco, le quedan aun, eso sí, generaciones o incluso siglos. Me gustaria que lo que sustituya a Occidente, lo que termine ocupando su espacio sea algo mejor, no peor, de lo que Occidente es. Pero que termine siendo una cosa u otra depende de todos nosotros, occidentales y no occidentales, y depende hoy y despenderá mañana y pasado mañana. Y, es aquí donde en mi opinión el neopaganismo puede y debe jugar un papel esencial en el futuro de la humanidad. No el neopaganismo tal y como lo veo hoy, un paganismo aun inmaduro que ni se sabe reconocer a si mismo. Si no un paganismo capaz de mirar a Occidente a los ojos y decirle “te has equivocado, te estas equivocando; atrapado en tus mitos no ves que hay otras razones fuera de las que conoces”.

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