Dicen, Ángel, que las
cartas de amor se empiezan sin saber por donde se van empezar y sin
saber por donde se van terminar. Algo así me ocurre con esta carta.
Me has propuesto
introducirme en un foro de esoteristas. No era eso lo que yo te
pedía. Lo que busco es un foro de dialogo entre religiones, donde
los participantes tengan al menos un mínimo de interés en
cuestiones de teología y sean capaces de ir más allá de los
clichés habituales en un intento por entenderse mutuamente.
Por lo tanto un foro de
esoterismo no se adecua a eso. Es algo demasiado especifico.
Pero lo he estado
pensando.
Voy contarte algo,
incluido el motivo de que haya cambiado de opinión sobre si entrar o
no en él y luego te pediré que me metas en él.
El Cristianismo no me ha
calado, me ha rebotado cada vez que me lo intentaron hacer asumir. El
primer recuerdo y único que tengo de mi madre hablando de Dios (que
no de D-os) es, me parece, el cuarto que tengo de mi vida. Y ese Dios
al igual que a la Virgen me los imagine entonces igual que Oscar ve a
sus dioses, no al modo cristiano. Dos dioses paganos, eso fue lo que
imagine, aun sin saber lo que era el paganismo y como mi madre no se
supo expresar (o eso pensé) y me dijo que vivían en el cielo, pero
yo sabía que ni los pájaros viven realmente allí les supuse
viviendo en una colina cercana.
Luego comencé la escuela
y en la escuela volvieron a hablarme de ese Dios. Pero también me
hablaron de la guerra y yo sumando dos más dos le pregunte a mi
madre como eso era posible pues dado que Dios existía y siendo lo
que me decían que era estaba claro que todo aquel que comenzara una
guerra la perdería y por lo tanto ni el más malvado de los malvados
sería tan tonto como para iniciarla. Mi madre ni me respondió pero
lo que vi en su cara me dejo claro que algo raro pasaba. Y a partir
de ese día todo discurso sobre Dios me resultaba, y con razón,
sospechoso.
A los doce años, de
nuevo en la escuela, clase de religión, el profesor, sacerdote
católico, muy buen hombre pero no muy lucido, se lo paso genial
presentando a sus alumnos un problema, “¿Por qué sabemos que Dios
existe?”. La pregunta nos dejo con la boca abierta, al parecer
nadie se lo había cuestionado nunca, no hubo respuesta y
entusiasmado continuo, “tenemos la Biblia y toda una tradición
oral, que nos hablan de él. ¿Eso prueba de su existencia?”. Nadie
dijo que sí, nadie dijo que no, seguíamos todos con la boca
abierta. Entonces, tras un rato de espera, volvió a tomar la palabra
y se respondió a si mismo con un “no, para nada lo prueba” y es
que según nos dijo tanto la Biblia como la tradición en principio
podía ser que fueran novelas, historias inventadas, cuentos.
Ya nos tenia a todos en
ascuas de tanto que había despertado nuestra curiosidad. Y, lo
sabía. Volvió entonces a formular la pregunta, “¿Qué nos prueba
la existencia de Dios?”. Y, por fin nos dio la respuesta. “¡los
milagros nos lo prueban!”.
¿Ves el disparate?. Mis
esperanzas de poder saber por fin si Dios existe o no se volvieron
agua de borrajas, se disolvieron, se volvieron nada. Según él esos
milagros demostraban la existencia de Dios y con ello la validez de
la Biblia y la tradición. Aun con doce años yo ya sabía de donde
nos venia la mención de esos milagros, si la Biblia y la tradición
podían ser cuentos entonces también lo eran los milagros que por lo
tanto no probaban nada. Además para entonces yo ya había oído de
la existencia de brujos y magos capaces de verdaderos prodigios y que
por lo tanto de ser ciertos esos milagros de nuevo nada podían
probar sobre Dios, ni la Biblia, ni la tradición ya que un mago no
era, o así lo veía yo entonces, más que un hombre más listo que
otros.
Aquella clase “magistral”
que nos dio me quito toda posible esperanza en que los curas supieran
nada acerca de lo que tanto hablaban.
Un año después, en
misa, por el resquicio de la puerta entreabierta, penetraba en la
penumbra de la iglesia un rayo de luz, y en esa luz un millar de
motas de polvo flotaban brillantes y hermosas. Me fije en ello, me
atrapo el espectáculo de esa luz en la que flotaban multitud de
luces y comprendí que si algo existía que se pudiera llamar D-os
tenia que ser algo como mínimo como eso y para nada el Dios de larga
barba blanca de los libros de religión que me explicaban en clase.
Y, el tiempo continuo,
entre en la adolescencia y como para entonces había visto ya
suficiente mundo como para perder mi ingenuidad sobre él. Y, seguía
dando mientras vueltas a lo que eran ya viejas preguntas. Termine por
desarrollar una solución al problema principal. Fue de ese modo como
me volví hacia el malteísmo, le creencia en que la divinidad no es
buena si no al contrario malvada.
Eso me permitió seguir
considerando posible y hasta probable la existencia de un dios
omnipotente y que todo lo sabía, solo que el mal en el mundo me
probaba que ese dios, el creador del mundo era cualquier cosa menos
bueno.
Dado que lo único que
tenia a mano para desarrollar ese malteísmo era lo que los curas
contaban, lo que termine haciendo fue desarrollar un luciferismo de
corte heroico. Aun hoy, tantos años después, cada vez que voy a
Madrid
una de mis visitas obligadas es al Parque del
Retiro, donde se encuentra la que dicen es la única estatua del
mundo dedicada al Ángel Caído y me paso un buen rato ante ella
buscando sentir la presencia de mi viejo hermano de armas.
Pero la vida continuo y
ya saliendo de mi adolescencia por circunstancias que no voy contar
mi vida corrió durante un tiempo, largo, un serio peligro. Le debo
la vida a la medicina moderna. Pero no solo a ella. Fue entonces
cuando me encontré con el Hermetismo y por necesidad de sobrevivir
entre en él
.
Esto que acabo de decir
es importante a la hora de entenderme. Yo no entre en el esoterismo
hermético para alcanzar ninguna forma de salvación de mi alma o
cosa similar. Jamás entenderé a la gente que busca eso en el
esoterismo. Además en ese momento yo aun me movía dentro del
malteísmo. Yo entre para literalmente sobrevivir, ser capaz de
resistir a la muerte el tiempo suficiente para hacer algo que
anhelaba hacer mucho más de lo que desee jamás la vida y siendo la
vida, y ese alargar la vida, una herramienta para alcanzar mi
objetivo. Por eso y para eso y solo por eso entro en el Hermetismo.
Para mi la vida es tiempo, tiempo para intentar lograr algo que
estimo más que la vida y es precisamente en busca de suficiente
tiempo como entro en el Hermetismo; nada por lo tanto que ver con la
forma en que habitualmente se interesa la gente por el el Hermetismo.
Pero claro, el Hermetismo
es lo que es y hace lo que hace. Me dio tiempo pero no solo tiempo.
Me cambio y en muchas cosas. Una de ellas fue mi forma de ver lo que
llamamos mal y su presencia en el mundo. Eso me “curo” de mi
malteísmo, abandone toda sospecha de que Dios, el dios del que me
habían hablado, pudiera existir y en su lugar descubrí algo muy
distinto. Lo que descubrí lo puedes llamar D-os si quieres, pero yo
por la razón que ya conoces no le rindo culto.
Sucedió entonces que me
quede sin culto.
Pero eche de menos tener
un culto y sin prisa comencé a buscar uno nuevo.
No podía ser un culto
abrahámico, tipo monoteísmo, pues no va conmigo. Solo el paganismo
se adapta a mis necesidades al respecto. Y, encontré el dios
adecuado, Mitra.
En realidad mi Mitraismo
ocupa de forma natural el lugar de mi viejo luciferismo. Ambos son
en el marco de una lucha entre el bien y el mal una toma de partido y
compromiso a favor del bien, pero con una lucidez que el luciferismo
mio no tenía. Ahora es una lucha pero entre la justicia y la
angustia, y el Demiurgo ya no es un malvado si no alguien que no
puede hacer lo que le sale de la gana por estar sometido a las leyes
de la Naturaleza y ser parte de ella, y por lo tanto hace lo que
puede, sí, pero solo lo que puede y necesita que le echemos una mano
para cuidar el mundo y protegerlo de lo que los humanos llamamos mal.
Él no puede crear un mundo que los humanos podamos ver como
perfecto y sin mal. Se equivoca Leibniz cuando dice que Él da lugar
al mejor mundo posible. En realidad a lo que da lugar es al único
posible, y depende de nosotros que lo que llamamos mal prevalezca más
o menos, que lo que llamamos bien triunfe más o menos. Ocurre
simplemente que hay un metafórico “desbordamiento” del Ser que
hace que todo lo posible tenga que ser en su lugar y momento, bien o
mal da igual como lo veamos, pero podemos luchar a favor de uno de
esos dos bandos y es aquí donde entra esa fuerza de la Naturaleza
llamada Mitra, como toma de partido por una de esas dos opciones que
en realidad, a cierto nivel son complementarias aunque al nuestro las
vivamos como opuestas.
Bueno, en eso andaba yo
cuando me encontré con Oscar y la existencia de otros paganos. Y
esto ha hecho que de nuevo mi vida de un giro y estaré siempre en
deuda con Oscar por el papel que ha jugado en ello y las facilidades
que me dio para ello.
El caso es que:
Miro y lo que veo me hace
pensar que se abre en estos tiempos una ventana de posibilidad
interesante. El Paganismo vencido y humillado sigue poseyendo un
tesoro, no es solo una forma de religión, es también, y aun antes
que eso, una forma de ver el mundo, a uno mismo y a los demás que ha
sido olvidada pero que guarda riquezas que la humanidad sigue
necesitando y que difícilmente se pueden encontrar en otras partes.
Por eso y dado que parece
que regresa no puedo evitar sentir la llamada a hacer lo que este en
mis manos para que se desarrolle y goce de buena salud. Eso incluye
por supuesto fundamentar su teología, pero además desarrollar el
paganismo en otros campos, por ejemplo en el campo moral.
¿Lo voy acabar
intentando hacer o lo voy dejar pasar?
No lo sé. Tampoco
depende solo de mí, el viejo problema de salud de entonces a veces,
aunque no con la ferocidad de entonces, vuelve hacer acto de
presencia. No hay humano vivo que sepa si lo continuara estando
dentro de un año, pero yo lo sé aun mucho menos que la mayoría.
Pero una cosa tengo
clara. Responder a esa llamada me requerirá, si lo hago, muchos años
de mi vida. Por eso ya no siento que el tiempo sea mio, es de la
respuesta e ignoro si dispondré de tiempo suficiente.
Parte de la respuesta,
por supuesto, es desarrollar una base para la gnosis pagana. Pero
considero más urgente, prioritario, una teología y una moral y aun
otras cosas antes que la gnosis.
¿Que me ocurre entonces
con el esoterismo?
Lo primero que me ocurre
es que hay muchos en el siglo XX que han hablado en nombre de él. Y
montañas de discípulos. Yo lo siento pero buena parte de esas
enseñanzas las considero disparatadas y tengo mis motivos para ello.
No tengo ningún interés personal en entrar en debate con esa gente,
para empezar yo en esoterismo no veo mal la existencia de velos y
considero que eso son, o para eso sirven, dichos disparates. Por otro
lado si alguien tiene fe en esos “maestros” por mi O.K. No veo
ningún problema en ello de la misma forma que no intento quitar su
fe a una testigo de Jehovah tampoco veo necesidad de meterme con la
fe que algunos tienen por ejemplo en Guénon. Si ellos la encuentran
buena para mi con eso basta. Es gente que en realidad no basa sus
creencias sobre esto en la experiencia personal, directa y a la vez
real y por lo tanto no hay forma real de comunicarme con ellos, pues
donde entra la fe la razón calla y si ellos no tienen experiencia en
esto nadie se la puede aportar. Te voy poner un ejemplo que me
ocurrió de esto último:
Entro en contacto por
Internet con tres esoteristas cristianos muy influidos por René
Guénon y casi lo primero que me dicen es que si pertenezco a la
cultura occidental entonces solo las tradiciones abrahámicas me
ofrecen una posible vía iniciatica ya que mi cultura me ha hecho ser
solo compatible con sus formas culturales, monoteistas. Lo niego, en
vano, pues veo que los tres opinan igual y se refuerzan mutuamente
sin lograr argumentarlo ni pedirme argumentos. ¿Qué hago entonces?
Yo podría hacerles
recordar que cuando los paganos se pasaban al Cristianismo no habían
sido criados en la cultura cristiana y no por ello los consideran
incapacitados para asumir el Cristianismo. Que cuando un misionero
Cristiano logra convertir a un chino, por ejemplo, no por ello estos
tres lo consideran menos cristiano que a ti.
O en vez de usar
contraejemplos podría llenar dos paginas o al menos un párrafo con
argumentos.
Pero, ¿qué ganaría yo
con ello, qué ganarían ellos con ello? Nada.
Mis encuentros con
esoteristas de la llamada Tradición Unánime, Filosofía Perenne,
etc fueron desencuentros y jamás verdaderos encuentros. No es el
caso de los tres antes mencionados pero en general conservo un muy
mal recuerdo de ellos, en especial de un encuentro en Madrid. Por lo
tanto ante esa gente prefiero callar.
Ante ese tipo de gente es
mejor callar.
¿Tú eres esoterista
cristiano?
Pues mejor, me alegra que
lo seas, me viene incluso bien, pero tú eres tú y no te pareces a
los “seguidores de” que yo me he encontrado.
El hecho es que mi forma
de concebir el esoterismo propiamente pagano no es como el esoterismo
de tipo abrahámico se concibe a si mismo y mucho menos como imagina
al pagano. Y, tengo poco tiempo para entrar en disputas bizantinas,
que nada aportan.
Te voy poner otro
ejemplo: resulta que de todo lo que ofrece el esoterismo como
alcanzable por el ser humano yo solo he aceptado realizar una parte,
me niego a seguir avanzando. Un energúmeno me dijo una vez que yo
era peor que un animal pues un animal no sabe como hacer eso pero yo
lo sabía y pese a ello no lo hacía.
Me niego por la sencilla
razón de que esos caminos nos cambian y los cambios que a partir del
punto en que me detuve se producen no los deseo. Eso un imbécil no
lo entiende, pero con ello solo prueba que no ha dado ni un solo paso
verdadero hacía la gnosis. Aquellos tres de los que antes hable
creían que toda gnosis se inicia necesariamente a partir del amor,
están equivocados, toda gnosis conduce necesariamente a, no lo voy
llamar amor pues esa es una palabra demasiado deformada de tanto que
se usa, lo voy llamar empatía pero no necesariamente parte de ello.
Cualquiera con suficiente experiencia real sabe que podemos
sacrificar en aras de algo que nos importa más nuestro avance en
este campo y que hay cosas que valen más que la gnosis.
Un necio que alimenta a
un niño hambriento vale más que un maestro en el campo de la gnosis
si esta demasiado ocupado salvando almas como para perder su tiempo
alimentando una boca hambrienta. Eso se puede ignorar al principio,
incluso en el medio, pero es imposible llegar al final y no saber eso
y el esoterismo que yo veo en esa gente ignora eso. Yo no quiero
subir por la sencilla razón de que quiero hacer algo aquí a bajo y
nadie mientras no sepa a que me dedico aquí abajo puede juzgar si
soy o no peor que un animal y mucho menos que es lo que necesito para
lograr mi búsqueda aquí.
No sé si me explico,
Ángel, pero para mí la gnosis es la guinda del pastel no el pastel.
Aunque admito que esa guinda si es una excelente escuela de
repostería que te lleva a saber hacer mejores pasteles.
Por todo ello el
esoterismo de tipo Filosofía Perenne en la actualidad me aporta muy
poco, no me interesa. No niego que tengo desde el principio de
hacerme la cuenta en Facebook algún me gusta a alguna pagina
representativa de dicho esoterismo, pero solo fue por curiosidad de
ver como les va y facilitarme la cosa por si algún día quiero
volver por allí, pero un esoterista cristiano salvo que sea de tu
estilo (que entonces sí) es algo que no despierta mi interés. Tengo
sobre mi mesilla La Gran Triada de R. Guénon desde hace más de seis
meses y apenas habré leído la décima parte del libro y es que
aunque le tengo ganas siempre me aparecen libros de lectura más
urgente, que me resultan más útiles y necesarios para lo que hago o
busco hacer.
Por eso lo primero que he
pensado es que no tengo tiempo para ese tipo de esoterismo.
Luego lo repense.
Quiera o no quiera, si
vivo lo suficiente para ello, acabare tratando de desarrollar las
bases a partir de las cuales se pueden entender los posibles
esoterismos paganos. Entonces tendré que ocuparme de señalar puntos
incompatibles entre esa forma de entender el esoterismo y por ejemplo
el modo que tiene Evola. Supongo que por ello, y por si acaso termino
llegando a ello, puedo ir preparando el terreno, ese grupo del que me
hablas supongo que me ayudara a preparar el lenguaje adecuado para la
exposición de argumentos.
Por lo que si esto que te
acabo de contar no te hace decidir lo contrario, enviame la
invitación para ese grupo. Lo peor que puede pasar es que tenga que
leer, ver y callar. Pero en el articulo que compartiste de Corbin hay
una expresión que nunca había visto en otra parte, “monoteísmo
ingenuo”, aparte de que el texto me parece muy pero que muy bueno,
el aprender una expresión como esa en un futuro me puede ser de
mucha utilidad a la hora de comunicar lo que buscare decir, si es que
llego a entonces claro.
P.D.: Sobre esta carta tengo que matizar una
cosa: doy información aquí sobre mis circunstancias personales, no
quiero explayarme en ello más de lo necesario por ello parte de lo
que cuento de mis circunstancias puede ser entendido de un modo que
no se ajusta del todo bien a la realidad, pero es que no quiero dar
los detalles concretos, solo una orientación sobre cual es mi
situación en la vida y como me posiciono en ella. Fuera de eso es
una muy buena descripción de mi modo de vivir el esoterismo.
Sobre esta carta tengo que matizar una
cosa: doy información aquí sobre mis circunstancias personales, no
quiero explayarme en ello más de lo necesario por ello parte de lo
que cuento de mis circunstancias puede ser entendido de un modo que
no se ajusta del todo bien a la realidad, pero es que no quiero dar
los detalles concretos, solo una orientación sobre cual es mi
situación en la vida y como me posiciono en ella. Fuera de eso es
una muy buena descripción de mi modo de vivir el esoterismo.

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