Mi encuentro con el
neo-paganismo, el paganismo actual, ha sido una profunda decepción.
Un paganismo que
demuestra tener alergia a otras modos de entender lo religioso y que
hasta hace gala de desprecio y manifiesta intolerancia hacia otras
formas de religión, ese paganismo nuevo, ¿hasta que punto puede
considerarse realmente paganismo?
Si algo caracterizo al
Paganismo más que otras cosas eso fue su tendencia a la tolerancia y
el dialogo. Para el Paganismo otras formas de religión nunca,
jamás, son el enemigo; el enemigo es la ignorancia y aun más la
ignorancia propia que la ajena.
Para nada veo reflejada
en el neopaganismo mi forma de entender el Paganismo y aun menos mi
forma de vivir el Paganismo.
Me resulta evidente que
los seres humanos tenemos una fuerte tendencia a vivir ejerciendo la
intolerancia hacia todo aquello que no entendemos y a la vez de
inventarnos mentiras sobre lo que no comprendemos que sustituyen en
nuestra imaginación a una descripción fiel de lo que ni hemos
entendido ni queremos entender. Lo que genera graves problemas de
convivencia entre humanos y es aquí donde aparece este neopaganismo
para ser una parte más del problema y no, para nada, de la solución.
Si hablo de Paganismo
tengo que hablar de tolerancia y anhelo de entenderse con él que es
diferente. Pero si hablo de neopaganismo ya no puedo hablar ni de esa
tolerancia ni de ese anhelo. Por ello he terminado comprendiendo que
me equivocaba al creer que si hablaba de neopaganismo estaba hablando
de un subtipo de Paganismo La razón es esa presencia en el
neo-paganismo de un contenido que claramente es contrario, opuesto, e
incompatible con el Paganismo. Un “paganismo” que sabe ser
intolerante no es una forma de Paganismo. Es un seudopaganismo.
La palabra “neopaganismo”
es confusa, pues nos referimos con ella tanto a manifestaciones
genuinas de verdadero Paganismo en la actualidad, como a otras que de
paganismo solo tienen los ropajes y que olvidan como reza el refrán
que “aunque el monje se vista de seda en monje se queda”.
Si por neopaganismo nos
referimos al paganismo actual este es solo una parte de lo que se
viene llamando neopaganismo. Esa parte se encuentra entremezclada con
formas religiosas incompatibles con el Paganismo, he visto como se
hacia una llamada a “defender a nuestros dioses” del dialogo con
otras formas de religión, tal cruzada, ya que no nos engañemos
cruzada es la queramos llamar o no así, evidentemente plagia algo
que ni es pagano ni lo puede ser. He visto como se ponen foros
cristianos que hacen gala de intolerancia hacia otras religiones como
ejemplo a seguir en esto para el neopaganismo, pretendiendo convertir
de ese modo la intolerancia cristiana en maestra de la intolerancia
neopagana. He visto maldecir a una religión ajena solo por ser una
religión mil veces difamada. Demasiadas cosas he visto incompatibles
con el Paganismo. Y, pese a ello también he visto con frecuencia un
verdadero talante pagano en los foros neopaganos. El neo-paganismo es
un saco en el que se encuentran metidos y confundidos los paganos
actuales con otros que de paganos bien poco o nada tienen.
Es posible que para
aquellos que se interesan en los fenómenos sociales todo esto
carezca de importancia. Lo entiendo. Un sociólogo juzga, como es
natural, a partir de lo que ve, si te rodeas de dioses paganos eres
para él un pagano, de la misma forma que si te rodeas de cruces y
biblias eres a sus ojos un cristiano. Pero desde el punto de vista
puramente religioso la cosa ya no funciona de ese modo. Desde el
punto de vista religioso también, que conste, se juzga por lo que se
puede ver, si es que se puede ver, pero lo que se mira ya no es lo
mismo que mira un sociólogo.
Desde el punto de vista
religioso lo único que importa es lo que crees, lo que sientes, lo
que haces. Eso y solo eso y no el modo en que revistes tu vida es lo
que nos puede decir si perteneces o no, si has hecho tuya, si
realmente vives tal o cual religión.
Un cristiano que no vive
su religión no es realmente un cristiano desde el punto de vista de
la religión. Lo mismo ocurre con el Paganismo. O sientes y actuás
como pagano o no lo eres. La intolerancia, sobre todo en su forma
religiosa, no es compatible con el Paganismo, por lo tanto todo aquel
que la sienta, la viva, la ejerza NO ES pagano y no lo es por la
misma razón que no se puede ser pagano y a la vez creer en la
virginidad de María en el momento de traer al mundo a su hijo Jesús.
Puede ser lo suyo un tipo inadecuado de cristianismo-paganizado o un
paganismo-cristinizado, si se quiere, pero no un verdadero paganismo.
Defender la tolerancia es
defenderla incluso ante, y de, los intolerantes. En el Paganismo nada
es bueno ni malo por si mismo, lo es siempre en relación a todo lo
demás, formando el conjunto una armonía, un equilibrio que no se
debe romper. Ese equilibrio exige que no se tolere la intolerancia.
Permitir la intolerancia no es ser tolerante. Lo que me sitúa en una
posición incomoda e imposible de sostener. Y, eso me llama a romper
amarras con el paganismo.
Mi religiosidad es
pagana, hay paganos entre los neopaganos, pero también hay allí un
falso paganismo. Por lo tanto no se puede describir mi religiosidad
como neopagana. Mi religiosidad es la de un paganismo actual que
busca un modo moderno de entender y vivir el Paganismo. Un Paganismo
capaz de entrar en dialogo y hasta en cooperación con otras formas
religiosas, siempre y cuando dichas formas no desborden intolerancia
por cada uno de sus poros. Eso significa que el neo-paganismo, que en
su conjunto, no en todas sus partes, si desborda intolerancia queda
fuera del campo de formas religiosas con las que puedo dialogar y
sobre todo cooperar.
Eso me ha dejado K.O
Llevo desde que llegue a
esa conclusión sin publicar ningún texto propio sobre religión,
salvo si es en forma de comentario a textos de otros. Tratando de
aquietar las aguas de mi desazón hasta que se calmen y me dejen ver
lo que debo hacer y de que modo lo debo hacer. Pero las aguas no se
dejan aquietar.
Inútilmente pasa el
tiempo, nada cambia.
Esta noche pasada del 24
al 25 de Diciembre he tomado una decisión. Dado que no me puedo
deshacer de esta desazón mía la tendré que cabalgar y hacer virtud
del defecto, le voy a dar alas y dejar que sea ella la que me mueva,
pero “intentando” llevar yo las riendas para que me haga ir hacia
donde quiero ir. Hacia un paganismo moderno que merezca ser llamado
Paganismo.
Dado que no sé de que
modo va soplar el viento ni si yo sabre o no torear ese viento de
momento tampoco sé que es lo que voy hacer o dejar de hacer. Solo sé
una cosa, que mis planes respecto a mi relación con el neo-paganismo
y el Paganismo necesariamente van cambiar, pues he visto que no
sirven.
Hoy un blog sobre
filosofía y paganismo ya no me parece urgente. Hoy lo urgente me
parece un blog sobre el Paganismo de ayer, hoy y mañana. Un blog
sobre un paganismo que no sepa, ni quiera, ni pueda ser intolerante.
Es hora de volver a
“casa”, barrer el polvo para fuera y preparar la comida. Fue un
error, fruto del desconocimiento, buscar esa “casa” en el
neo-paganismo. Pero hoy, aunque me duela, sé algo que ayer no sabía.
Por eso sin saber muy
bien por donde va, hoy he comenzado el camino que aspiro a descubrir
y seguir. Por eso aunque aun no sé que forma van acabar tomando, el
hecho es que, los planes han cambiado.
Y, es que los mapas que
yo estaba usando no llevan a donde busco llegar.
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